En una resolución sin antecedentes, el Parlamento autónomo de la Ciudad de Buenos Aires destituyó ayer a su alcalde y jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, por mal desempeño en sus funciones. La sentencia fue el resultado de un juicio político que se inició en noviembre, para investigar la responsabilidad del alcalde en la tragedia ocurrida el 30 de diciembre de 2004 en una discoteca de la capital argentina, incendio en el que murieron 194 personas.
Por 10 votos contra cinco, los miembros de la comisión del Parlamento de la ciudad resolvieron que Ibarra, suspendido desde noviembre, es responsable por lo ocurrido y no debe volver al cargo. Su mandato debe ser completado por el vicepresidente del Gobierno local, Jorge Telerman.
Los familiares de las víctimas del incendio en la discoteca 'República Cromañón' celebraron el resultado de la votación. Ellos habían sido los que más insistieron en que se sancione al máximo responsable político del distrito.
La jornada había estado presidida por la incertidumbre respecto del pronunciamiento que definiría el destino político de Ibarra. Por la mañana, el jefe de Gobierno confiaba en volver al cargo para el que fue dos veces elegido por el voto popular. Pero no fue así. Los legisladores fundamentaron su petición de destitución en la ineficiencia de los funcionarios de Ibarra en el área de control, su falta de idoneidad, y la ignorancia de las alertas institucionales acerca de los riesgos de una tragedia como la que ocurrió.