«Hace tiempo que el corazón industrial de Asturias necesita un marcapasos». El coordinador general de IU de Asturias, Jesús Iglesias, expresó ayer sus dudas sobre la eficacia de la política industrial desarrollada por el Gobierno asturiano y se mostró escéptico con el plazo de dos años planteado por el consejero de Industria, Graciano Torre, para que ese corazón lata «a buen ritmo». Iglesias instó a la Administración a poner en marcha los acuerdos del pacto de Gobierno y del Acuerdo para el Desarrollo, la Competitividad y el Empleo (ADECE) para garantizar el futuro industrial de la región. Menos crítico se mostró el presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Asturias, Nicolás Álvarez, que salió ayer en defensa del Ejecutivo regional en lo relativo a su actuación en materia industrial. Álvarez sostiene que los pasos dados en los últimos tiempos sitúan al Principado «en la buena dirección». El presidente del órgano consultivo opina que la Administración autonómica no sólo dispone de los instrumentos adecuados para favorecer la industrialización, sino que los está aplicando con acierto.