Los vecinos del número 7 de calle de La Habana, situada en el barrio de Teatinos, avisaron al 112 de que un coche ardía en su garaje. Un camión de bomberos y una dotación de Policía Local se trasladaron a la zona. Mientras llegaron, el dueño del vehículo incendiado, un Renault 5, intentó sofocar las llamas. No lo consiguió, pero ayudó a que el siniestro no fuera a mayores. La suerte también estuvo de su parte al no haber ningún vehículo aparcado a los lados, tal y como informó uno de los bomberos. La hora a la que se produjo el incidente facilitó la «escasa ocupación» del aparcamiento, ya que muchos vecinos aún no habían vuelto a sus hogares después del trabajo.
El inmueble, de reciente construcción, cuenta con «todos los sistemas de seguridad y funcionaron», afirmó el miembro del SEIS. Sin embargo, debido a las grandes dimensiones del garaje fue necesario desalojar las dos plantas superiores. El intenso humo obligó a los efectivos a prohibir durante algo más de media hora la entrada de los vecinos al aparcamiento.
La antigüedad del vehículo puede ser la causa del incendio. «El coche venía de la calle y debía tener el motor excesivamente caliente», explicó el bombero.