Cuando el director Jan Cvitkovic acudió al entierro de su abuelo adivinó una historia. En las pequeñas ciudades y las comunidades rurales de Eslovenia es habitual la figura del recitador de discursos en los funerales, un tipo con labia que elabora sentidos panegíricos de un difunto al que no ha visto en su vida. El protagonista de 'Defosaenfosa' es todo un maestro en este insólito oficio, alguien importante en su aldea de la región del Carso, que Cvitkovic describe con el mismo sentido coral de nuestro Berlanga.
Muerte y jolgorio. Dos sentimientos ligados al temperamento balcánico, que otro realizador eminente, Emir Kusturica, ha abordado en su obra. El paisaje humano de 'Defosaenfosa' recuerda a películas como 'Underground' y 'Gato negro, gato blanco'. Tan entrañable y excéntrico como el elaborador de responsos fúnebres resulta su amigo, obsesionado por cuidar su Ficho (el Seat 600 esloveno), una hermana sordomuda que vaga por las calles y otra atada a un marido maltratador. Su rutina diaria proporciona desopilantes escenas cómicas marca Kusturica, comilonas y sexo al ritmo de una incansable fanfarria verbenera.
Concursó en el último festival de San Sebastián, donde se fue de vacío pese al buen sabor de boca que dejó entre los críticos. El surrealismo costumbrista oculta cargas de profundidad. Nadie parece tener nada que hacer en un país tocado por la guerra que trajo la independencia a Eslovenia a comienzos de los 90. Si mueve a la hilaridad el abuelo que ensaya intentos de suicidio con infructuosos resultados desde que murió su mujer, la sonrisa se agria por sorpresa a medida que transcurre la acción de esta comedia negra como el carbón. La farsa muta definitivamente a tragedia en el estremecedor, inolvidable plano fijo de varios minutos que cierra el filme.
Por algo la Warner se negó a conceder los derechos para incluir unas escenas de la carrera de cuádrigas de 'Ben Hur', alegando que el filme esloveno mostraba una violación y consumo de drogas. «Quería hacer una comedia pura cuando escribí el guión, pero luego el mundo y yo hemos cambiado», reconoció Cvitkovic en San Sebastián. TODA LA INFORMACIÓN SOBRE EL CINE EN:
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