La Asociación Española de Radio Comercial (AERC) instó ayer a la asociación responsable del EGM a que emprenda de «forma inmediata» acciones judiciales, civiles o penales, que «restituyan el buen nombre» del estudio, y reparen el «gravísimo daño» causado a su credibilidad. La asociación de radios privadas precisó que su posición cuenta con el «desacuerdo total» de la COPE, promotora de la infiltración de entrevistadores. Al margen de las acciones civiles y penales que procedan, la AIMC -indican las radios- «debe exigir a la COPE y a sus responsables empresariales una reparación inmediata y suficiente, o de lo contrario que se adopten las medidas disciplinarias oportunas».
«Independientemente de los juicios sobre la ética profesional y empresarial de las personas e instituciones que resulten implicadas en esta trama, lo denunciado por la AIMC y ratificado por la COPE, supone un ataque a las normas de transparencia que rigen el mercado publicitario», señala el comunicado difundido por la AERC.