elcomerciodigital.com
Sábado, 11 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

GIJÓN
GIJÓN
El Ayuntamiento aprueba la denominación en asturiano de más de 700 topónimos
Varias parroquias pierden su nombre en castellano, a la espera de la aprobación del Consejo de Gobierno Cimadevilla y La Arena desaparecen y pasarán a ser denominados a partir de ahora como Cimavilla y L'Arena
CHARLA. Por la izquierda, la alcaldesa, Pedro Muñiz, Carmen Rúa, Pedro Sanjurjo y Jesús Morales, antes del Pleno. / P. CITOULA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Más de 700 topónimos, en los que se incluyen los distritos, parroquias, barrios y zonas de todo el concejo y con los que se busca «conservar la memoria histórica de los mismos». El Ayuntamiento aprobó ayer en Pleno, y por unanimidad, la nueva toponimia asturiana de la ciudad, que a partir de ahora pasa a ser Gijón/Xixón, siempre con la forma bilingüe.

El debate y la votación de ayer fueron el final de dos años de trabajo, desde que el equipo de gobierno solicitó en 2004, a la Junta Asesora de Toponimia del Principado, que comenzara el expediente para la actualización. En el listado definitivo, algunas novedades significativas. Así, Baldornón pasa a ser Valdornón. Tacones será San Andrés de los Tacones; Cenero, L'Abadía de Cenero; Bernueces, Castiello de Bernueces y Huerces, Samartín de Güerces. Otras mantendrán la doble denominación, como Jove/Xove, Ceares/Ciares o Leorio/Llorio. En caso como el de Poago el cambio es total y se mantiene sólo la denominación en asturiano. En este caso, Puau. O L'Alto l'Infanzón, o L'Arquera (en Deva), o Granda de Baxo y Granda de Riba.

Nada, dijo el concejal Faustino García, es gratuito. De hecho, aseguró que incluso se han consultado documentos del siglo XV para buscar los orígenes de cada topónimo, y en el Pleno mostró algunos mapas de un atlas geográfico del siglo XVIII.

Cambios históricos

Los cambios no se quedan sólo en la zona rural. En la urbana también los hay, y muy llamativos. Oficialmente, la denominación de Cimadevilla desaparece para dar paso a Cimavilla; el Humedal será L'Humedal y La Arena se apostrofará para ser L'Arena. Se incluyen también Les Mestes, La Teyerona, L'Arbeyal, El Cerilleru y Les Mil Quinientes, entre otras muchas cuestiones.

Pero la actualización no ha ido sólo encaminada a recuperar los nombres en asturiano, sino a aceptar los nombres populares con los que se identifican determinados lugares del municipio. Por ejemplo, la lista recoge por primera vez La Plazuela, El Parchís, El Cruce Los Campos, L'Atalaya, El Vaticano o Ciudad Virginia, entre otros.

Los encargados de presentar ayer el proyecto en el Pleno fueron los concejales de Promoción de la Cultura Asturiana y de la Zona Rural, Carmen Rúa y Faustino García, respectivamente. La primera, que intervino en la sesión hablando en asturiano, resaltó que Gijón será el concejo con más habitantes de Asturias que ha recuperado la toponimia tradicional. En estos momentos, otros diez concejos están en la misma situación, es decir, con la aprobación de los respectivos Plenos, pero a la espera de que el Consejo de Gobierno del Principado de el visto bueno definitivo. Diez más ya han pasado este último trámite, mientras que 13 están en pleno trabajo de campo y otros 9, a la espera de que se inicie el expediente.

A Gijón le falta, por lo tanto, el paso definitivo, que el Consejo de Gobierno apruebe esta toponimia mediante un decreto. El Ejecutivo regional tiene capacidad para introducir las modificaciones que considere necesarias y, por lo tanto, el listado aprobado ayer podría cambiar bastante.

De momento, en Gijón hubo acuerdo unánime. Por parte del Partido Popular intervino en el Pleno Manuel Pecharromán, quien señaló la importancia de recuperar estos topónimos porque «son parte de nuestra historia y nuestro patrimonio», aunque también admitió que algunos nombres pueden provocar polémica. Por primera vez, Pecharromán estuvo completamente de acuerdo con Carmen Rúa y ambos utilizaron casi las mismas expresiones para defender este trabajo.

D'Andrés, en el Pleno

Mientras, desde las filas reservadas para el público, ayer seguía el Pleno Ramón d'Andrés, director de la Oficina de Política Llingüística del Principado, junto con María Xosé Rodríguez, directora de la Oficina Municipal de la Llingua. D'Andrés mostró, al final la sesión, su satisfacción por lo que denominó de «experiencia histórica». Además, explicó cómo había sido todo el proceso, en el que han tenido una especial relevancia las encuestas de campo realizadas. El trabajo se basa en el nomenclátor de la Academia de la Llingua y, a partir de ahí, se fueron haciendo todas las incorporaciones. D'Andrés también resaltó el «nivel de consenso» alcanzado en el Pleno.

Todo el trabajo realizado se plasmará en breve en un libro que editará el Ayuntamiento en el que recogerá la toponimia del concejo, así como la historia de cada uno de los nombres, su origen y su porqué.

El de la toponimia asturiana fue, sin duda, el principal punto del orden del día del Pleno. Pero no el único. Así, hubo tiempo de debatir, y mucho, sobre la modificación de presupuesto del Patronato Deportivo Municipal o las encomiendas de gestión que ha realizado el Principado al Ayuntamiento en los últimos años. Y de dinero y presupuestos. El concejal del PP Pablo González había presentado una pregunta para saber cuánto ha pagado el Ayuntamiento en concepto de intereses en los últimos ejercicios. González criticó el nivel de endeudamiento del municipio. La respuesta llegó de Pedro Sanjurjo: el nivel de endeudamiento es del 96,4% (mientras que el límite está en el 110% de la previsión de ingresos). Además, Sanjurjo aseguró que en estos momentos la deuda por cada gijonés es de 564 euros, cifra que comparó con la de Oviedo, que asciende a 709 euros por habitante. «En Gijón tenemos una carga financiera razonable y así va a seguir siendo», aseguró el concejal de Hacienda.



Vocento