El Ayuntamiento de Caravia no está dispuesto a que el concejo acoja un vertedero de las obras del metrotrén. El alcalde de este municipio, el socialista Pablo García Pando, ni siquiera ha querido entrar en negociaciones con la empresa constructora, Necso Entrecanales Cubiertas S. A.
La compañía se había interesado por este concejo para el acopio de los residuos que generan las excavaciones. De hecho, ha iniciado la tramitación ante el Principado para la instalación de un vertedero de 100.000 metros cúbicos de material en la antigua cantera de Duyos, un espacio cuya propiedad es compartida por el Ayuntamiento de Caravia y propietarios privados y que para su utilización «es imprescindible» el visto bueno del ejecutivo local, recuerda el alcalde.
Ante la publicación el pasado viernes por el Boletín Oficial del Principado de Asturias, donde se anunciaba el inicio del periodo de información pública para el estudio preliminar de impacto ambiental de un vertedero en Duyos, la Coordinadora Ecoloxista d'Asturies envió ayer un comunicado al Gobierno del Principado. Un escrito a través del cual solicita que «se deniegue la autorización de este nuevo vertedero» ya que, plantea la agrupación conservacionista, «no queda claro si los materiales vertidos tienen componentes tóxicos». Además, advierte de «la posibilidad de que estos residuos contaminen las aguas».
Mina de Berbes
La empresa que desarrolla las obras del metrotrén ha realizado hasta ahora parte de los vertidos en una antigua mina abandonada en Berbes, en Ribadesella. En este caso logró la aprobación del Ayuntamiento tras la firma de un convenio por el que la empresa se hacía cargo de la mejora de la carretera al campo de golf de Berbes.
Sin embargo, el acuerdo pactado nunca contó con el beneplácito de los vecinos de la zona. Los afectados se quejaron durante meses de la suciedad y del ruido que provocaba el continuo paso de camiones por esta localidad y muchos expresaron su temor de que los residuos que se estaban abandonando a pocos metros de sus casas fueran tóxicos.
Mientras tanto, las obras del metrotrén prosiguen a buen ritmo y la máquina perforadora 'Noega' ya ha atravesado la confluencia de la avenida del Llano con la de Manuel Llaneza y la calle del 17 de Agosto. De esta forma, ha comenzado a adentrarse de lleno en el tramo del trazado modificado por el Ministerio de Fomento donde este proyecto cuenta con mayor oposición vecinal. Ahora, a los responsables de las obras les ha surgido un nuevo problema. La rotunda negativa de Caravia a la escombrera planteada.