«Está comprobado que el papel de los médicos de atención primaria, su consejo, resulta muy útil e interesante para ayudar a sus pacientes a dejar de fumar». El doctor Roberto Secades, profesor del departamento de Psicología y del Grupo de Conductas Adictivas de la Universidad de Oviedo, destacaba de este modo la importancia de ofrecer a los fumadores desde el primer momento consejos e información sobre los programas existentes para abandonar su hábito. Según el doctor Secades, la atención primaria supone un «contexto ideal» para fomentar el uso de tratamientos de deshabituación. «Es un lugar idóneo para la captación de fumadores, que pueden salir de la consulta con una recomendación para acogerse a los programas antitabaco», explicó.
Roberto Secades participó ayer en una charla coloquio organizada por el aula de Cultura de EL COMERCIO bajo el título 'El tabaco como trastorno adictivo de la conducta; tratamientos disponibles'. En la misma participaron el director de Enfermería de Atención Primaria del Área Sanitaria V-Gijón, Carreño y Villaviciosa, Fernando Alonso Pérez; el director del Plan Municipal de Salud, Valentín García Santos, y el coordinador del programa 'Malos humos no, gracias', José Antonio García Álvarez. Todos los ponentes destacaron la importancia de los distintos tratamientos existentes para reducir el consumo del tabaco, y resaltaron la importancia de hacer llegar estos tratamientos a la población.
El doctor Fernando Alonso explicó el trabajo que se está llevando a cabo en el Área Sanitaria V, donde se está impulsando la promoción de los programas antitabaco. «Es necesario trasladar a los pacientes aquellos tratamientos que han demostrado ser efectivos», señaló. Según Alonso, el simple hecho de dar consejos breves, «sistemáticos y oportunistas» a los fumadores que acuden a consulta, ayuda a que un 5% de los pacientes dejen el tabaco. «Si los médicos y enfermeras le dieran a a cada paciente fumador una información adecuada, el número de personas que dejan el tabaco aumentaría notablemente».
Mejores tratamientos
Durante el debate se destacó el progreso que han experimentado los tratamientos de deshabituación desde que en los años 70 comenzaran a observarse los efectos nocivos del tabaco. Según el doctor Roberto Secades, los programas han mejorado considerablemente en cuanto a tasas de éxito y han adquirido una mayor notoriedad. Sin embargo, su capacidad es aún limitada y el seguimiento después de un año de tratamiento no alcanza el 50%. A este respecto, Secades destacó que los factores que llevan a la «recaída» son a veces muy difíciles de superar.
Para una mayor efectividad, el doctor Secades recomendó la combinación de tratamientos farmacológicos (chicles, parches de nicotina) con otros de carácter psicológico. «Es erróneo intentar confrontarlos», señaló, «lo que más beneficios genera son los programas integrados».
Los ponentes también valoraron la reciente ley sobre el tabaco, considerada por Valentín García Santos como «tremendamente oportuna». Según el director del Plan Municipal de Salud, era necesario tomar medidas firmes que sirvieran para frenar lo que consideró «una epidemia». García Santos aseguró que, pese a las polémicas suscitadas, «la ley no pretende ir contra nadie, sino en favor de la salud pública».