La concejala de Seguridad Ciudadana y Tráfico, Begoña Huergo, asegura a que pondrá en marcha una experiencia piloto de 'zona 30' antes del verano. Huergo explica en un escrito remitido por su departamento que la puesta en marcha de los nuevos espacios urbanos -uno de los pilares en los que descansa el Plan de Movilidad municipal- se encuentra en estos momentos «en avanzada fase de estudio». Además, agrega que las 'zonas 30' de velocidad limitada y con prioridad para los peatones «serán realidad en el momento en que se ejecuten las obras civiles necesarias para esta ordenación».
No obstante, mientras se concreta el acondicionamiento de las vías del centro en que se aplicará esta regulación con la Concejalía de Urbanismo, la responsable de Tráfico dice que «habrá una 'zona 30' piloto en un área de Gijón que ya está decidida y delimitada al 100%». Esta área podría localizarse, según dejó entrever anteayer la propia Huergo en rueda de prensa, en la retícula de calles adyacentes a la plaza Mayor.
La concejala también advierte en su comunicado de que se han introducido cambios en el perímetro del casco urbano acotado para las 'zonas 30' respecto a las previsiones generales de ordenación que se barajaron hace más de año y medio, cuando se dio a conocer la propuesta municipal.
Los estudios que manejan las empresas especializadas en este tipo de medidas de tráfico indican que una 'zona 30' es «una célula de la ciudad (un barrio residencial o comercial, normalmente) que no soporta un gran volumen de tráfico y por donde no transcurren vías principales». En todo ese perímetro el límite de velocidad máxima se rebaja de 50 a 30 kilómetros por hora.
En la selección definitiva de calles y zonas que se acogerán a este proyecto se tendrán en cuenta condicionantes urbanísticos y arquitectónicos que ya están siendo analizados. La primera recomendación de los especialistas consultados por el Consistorio es que la implantación sea paulatina, se inicie en calles semipeatonales con poco tráfico y no afecte a vías principales de la ciudad. La experiencia de otros países como Suiza y Francia es la que servirá de referencia en este asunto, pero también la de ciudades españolas como Barcelona, en la que existen 'zonas 30' desde hace años con un resultado que se ha traducido en un descenso de accidentes urbanos.