Garantizar al cliente el mejor servicio y generar en él las emociones positivas que le inviten a volver. Que los profesionales avilesinos consigan estas premisas es el objetivo de la segunda anualidad del Plan de Calidad presentado ayer por el Plan de Dinamización Turística. La iniciativa se dirige a los diferentes subsectores turísticos, desde los alojamientos a la hostelería, pasando por los comercios o el transporte, y sigue el Modelo de Aproximación a la Calidad Turística (MACT) puesto en marcha por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en toda España.
El acto contó con la presencia, además del presidente de la Mancomunidad Comarca Avilés, Alberto Tirador, del gerente de la Sociedad Regional de Turismo, José Luis Vega, de representantes de los ayuntamientos de la comarca, y de profesionales del sector turístico. En su intervención, Vega destacó la apuesta del Principado por la creación de marcas de calidad que determinen la región como destino turístico.
La presentación sirvió para hacer balance de la primera edición del Plan de Calidad, llevada a cabo durante el año pasado, en el que un total de 97 empresas de los diferentes subsectores turísticos fueron acreditadas con el distintivo que permite al cliente saber que el servicio cuenta con todas las garantías de calidad.
Algunas de las empresas participantes el año pasado explicaron ayer a las noveles su experiencia. En representación del sector hotelero habló la directora del establecimiento anfitrión del evento, el Hotel Silken Villa de Avilés. Victoria Rodríguez subrayó la importancia de que la participación en las jornadas formativas de calidad no se queden tan sólo en la placa acreditativa, «sino que irradie internamente a la organización», afirmó. Para lograrlo, destacó la importancia de implicar al personal dentro de lo que calificó como «un proceso bonito y dinámico».
Por su parte, Daniel Quirós del Busto explicó su experiencia al frente del restaurante Sabores, y resaltó el papel de las pequeñas empresas a la hora de favorecer la afluencia de turismo a la comarca. «Tenemos mucho que decir», subrayó. En la misma línea, Antonio Gil Moreno, del centro de belleza Belle, destacó la importancia de favorecer el turismo urbano y de calidad, «el que más beneficios deja en la ciudad», resaltó. Y ofreció sólo un dato: de 2004 a 2005, su clientela de fuera de la región creció «en un mil por cien».
Tirador mostró su confianza en que estos datos animen al resto de empresarios y autónomos de la comarca a adherirse a este Plan, de forma que esta anualidad vuelvan a contar con la participación de aproximadamente un centenar de profesionales.
El consultor de la empresa encargada de los cursos de formación en calidad, Novasoft Consulting, explicó por su parte las claves del Plan de Calidad: salir a buscar al cliente, darse a conocer en el exterior y, sobre todo, generar satisfacción en el visitante, labor en la que deben implicarse todos los sectores de la sociedad. «Un destino es un conjunto de emociones», concluyó.