Entre el 75 y el 80% de los pacientes que acuden al servicio de Urgencias del Hospital San Agustín son informados en el plazo máximo de tres horas desde su ingreso sobre la gravedad de su situación y la posible evolución. Es uno de los datos desvelados ayer por el doctor Gabriel Redondo, jefe del servicio de Urgencias del Hospital San Agustín, en la sesión clínica de presentación del Plan de Comunicación del Servicio de Urgencias del Hospital San Agustín.
Es la primera vez que un centro sanitario asturiano elabora un documento de estas características, donde se analiza el flujo de información en Urgencias y se distribuye de la forma más eficaz. «La gran novedad es el plan en sí. Ya existía un sistema de información, pero las cosas se hacían sin ninguna sistematización», comentó el doctor Redondo.
El doctor Redondo ha impulsado el documento desde su incorporación al servicio de Urgencias, hace poco más de un año. Primero conoció el sistema de trabajo y, explicó ayer, posteriormente trabajó con los diferentes profesionales para consensuar los criterios. «Se trata de ofrecer un documento interesante para el futuro», asegura. Una de sus características es la posibilidad de evaluación, aunque aún se encuentra pendiente de la puesta en marcha de determinados programas informáticos que permitan comprobar los tiempos de asistencia e información a los pacientes.
La idea principal del sistema es, en palabras del doctor Redondo «el compromiso de mantener informados a los pacientes y familiares, si fuese necesario, del proceso clínico en un plazo que no supere las tres horas».
Al tiempo, se respeta al máximo la intimidad de las familias y, por ejemplo, se han sustituido las llamadas mediante el nombre por las pantallas donde se indica una cifra que tan sólo conoce la familia. A lo largo del próximo mes de abril se pondrá en marcha el sistema de enviar mensajes sms a los móviles de los familiares para que estos acudan a recibir información a determinados lugares.
«Queremos facilitar la vida al acompañante y permitir que la gente se ausente, si lo necesita, para evitar las esperas en el hospital». El Hospital San Agustín ya ha definido los mensajes que se enviarán. La puesta en marcha depende de superar la fase de pruebas en la que se encuentra.
El protocolo también establece las posibilidades de acompañamiento de los familiares. Así, los pacientes en edad pediátrica estarán acompañados siempre por sus padres o tutores «salvo en aquellos momentos en que el equipo médico no lo crea conveniente». Los enfermos con demencias avanzadas cuentan con idéntica posibilidad.
En los boxes situados a la entrada, después de la primera exploración y concluida la exploración, el enfermo puede permanecer acompañado por un familiar, si el médico lo autoriza. En ese caso, el familiar recibe un folleto con las normas de obligado cumplimiento, como la prohibición de dar bebida o comida al enfermo.
En las camas de observación podrán pasar hasta dos familiares por un periodo máximo de cinco minutos si la estancia puede prolongarse por un espacio superior a las tres horas. Los familiares también serán informados de las normas de obligado cumplimiento en el servicio.