La Guardia Civil de Piedras Blancas detuvo en las últimas horas a cuatro personas por supuestos delitos contra la propiedad, robo y hurto, en los municipios de Corvera y Castrillón.
La primera de las dos detenciones se produjo en la tarde del pasado martes día 28, en torno a las 19.50 h. Los detenidos, C. G. P. de 42 años y M. C. Q. C. de 39 años, ambos vecinos del municipio de Corvera, fueron sorprendidos por las cámaras de seguridad de un centro comercial corverano tratando de pasar por una de las cajas registradoras del establecimiento con un paquete de embutidos escondido bajo la ropa.
Cuando la Guardia Civil se personó en el centro comercial para revisar las grabaciones, se comprobó que los dos detenidos eran las mismas personas que, siguiendo el mismo método de esconder los objetos bajo la ropa para sacarlos del comercio, habían sustraído un ordenador portátil el pasado día 14 de enero.
En la grabación realizada por las cámaras del centro comercial se observa como los dos detenidos rompen el embalaje del ordenador portátil para después esconderlo en su espalda, tapado por sus ropas.
Dada la gran cantidad de clientes que estaban ese día en el centro comercial para realizar sus compras (era el segundo sábado de las rebajas de enero) los vigilantes de seguridad no se percataron del hurto del ordenador portátil.
Los dos detenidos fueron puestos en «libertad deambulatoria» tras devolver, por voluntad propia, el material sustraído en el centro comercial. C. G. P. y M. C. Q. C. justificaron su acción diciendo, según explicó la Guardia Civil, que pasaban por una «mala racha económica».
Coche sustraído
Horas más tarde, a la 1.30 h de la madrugada del martes día 28 al miércoles día 29, un vecino de Avilés, A. H. G. de 21 años y otro de Corvera, J. A. M. J. de 20 años, fueron vistos por la Policía Local de Castrillón en «actitud sospechosa», conduciendo un Fiat Uno en las proximidades del Ayuntamiento de Castrillón, situado en la plaza de Europa de Piedras Blancas.
Al percatarse de este hecho, los agentes municipales dieron aviso a la Guardia Civil de Piedras Blancas. Tras hacer las comprobaciones pertinentes acerca del propio vehículo, los agentes lograron ponerse en contacto con el dueño del Fiat Uno, quien no tenía noticia de que su vehículo no estuviese en el lugar de Avilés en el que lo había dejado aparcado.
Más tarde, la Policía Local de Castrillón volvió a avistar a estas dos personas conduciendo el citado Fiat Uno cerca de una máquina expendedora de bebidas. Nada más ver a los agentes, los dos detenidos se dieron a la fuga, según la versión policial.
Finalmente, la Guardia Civil logró detener a los dos ocupantes del vehículo supuestamente robado, procediendo a su traslado a las dependencias del cuerpo en Piedras Blancas y abriendo diligencias judiciales para entregárlas en el juzgado número tres de Avilés.
Tras realizar la detención y la investigación acerca de las identidades de los detenidos se supo que J. A. M. J. tenía antecedentes policiales.