La plantilla de Hiasa cumple hoy los primeros quince días de huelga indefinida con una mala noticia sobre la mesa. Desde ayer, todos los trabajadores comenzaron a recibir una carta personal en sus domicilios donde la empresa informaba de la retirada de su oferta económica negociada durante la semana pasada con los sindicatos. La oferta, de la que no han trascendido cifras, representaba una importante mejora.
La carta de la empresa contribuyó ayer a empeorar las relaciones entre la dirección de la empresa y el comité de huelga. Después de la movilización en Madrid, el piquete informativo volvió a concentrarse delante de las instalaciones en Cancienes. Por tercer día consecutivo, no hubo contactos extraoficiales entre la dirección y los sindicatos.
En este clima, el comité de huelga denunció ayer que durante el martes, aprovechando la movilización en Madrid, la empresa expidió tres camiones para diferentes clientes.
Esta situación, unida al envío de las cartas, desembocó ayer en un cruce de palabras entre el presidente del comité de Empresa, Alberto Ibañez, y el presidente de Hiasa, Manuel Álvarez 'Lloriana'. Según el relato de Ibañez, le recriminó a 'Lloriana' la salida de los tres camiones asegurándole que iba a influir negativamente en el proceso. El sindicalista asegura que el presidente de Hiasa le respondió que él había cargado los camiones y que «en su casa hacía lo que quería». Ibáñez afirma que, al final, 'Lloriana' le aseguro que «le costaba poco quitarme de enmedio».
Después de escucharlo, el presidente del comité formalizó una denuncia en la Guardia Civil de Cancienes. La empresa no realizó ayer ningún comentario.