Rufino Menéndez, el agente municipal retirado de su cargo en Pravia, asegura que «en ningún momento he infligido la ley, tengo 70 años y soy un hombre honrado y mi honor está siendo manchado por las acusaciones que María Paredes vecina del Cogollo en Agones vertió sobre mí en LA VOZ DE AVILÉS el pasado martes».
Rufino exige al alcalde de Agones que se presente en el barrio del Cogollo con un ingeniero y que determine si él se está apropiando de terrenos que no le pertenezcan o depositando materiales de construcción en los comunales. Además, Rufino Menéndez asegura que María Pareces «está indignada conmigo porque cree que por mi culpa no se ha asfaltado más camino cuando yo fui quien intentó mediar para que esos metros fuesen asfaltados».
Respecto a «la invasión del camino y la construcción sin licencias» que denunciaba la familia Paredes, el ex agente municipal argumenta que «no tienen por qué meterse en mis asuntos; todo esto lo hacen porque les prohibí por su seguridad aparcar el coche bajo mi cabañón, ya que estoy en obras» concluyó.