El Sporting es un equipo que le trae malos recuerdos al Hércules, ya que los últimos descensos de categoría de los alicantinos se produjeron por victorias rojiblancas.
En la temporada 1996-1997, el triunfo del Sporting en el campo del Betis, a tres jornadas del final, anticipó matemáticamente el descenso herculano a Segunda División. La victoria rojiblanca ante los béticos tuvo un eco polémico, ya que también significó que el Sevilla perdiera la categoría en la misma jornada, en un encuentro en el que algunos jugadores verdiblancos parecían poco interesados en el partido, para facilitar el descenso de su más directo rival.
De todas formas, los alicantinos habían salido derrotados de El Molinón en la jornada anterior, con una remota opción matemática de salvarse, lo que no logró, pese a ganar al Barcelona en la jornada siguiente.
Dos años después, también en la antepenúltima jornada, el conjunto alicantino consumó la pérdida de categoría al salir derrotado de El Molinón por 2-0, con tantos de Monchu y Lediakhov. El Sporting, que había iniciado una campaña con muchos problemas deportivos, a los que se sumaron los económicos, había logrado asegurar la permanencia mediada la segunda vuelta, después de los relevos de Antonio López y Aad de Mos en el banquillo rojiblanco, para acabar Pedro Braojos, y también en la presidencia, con la marcha de Ángel García Flórez y Germán Ojeda, para dar paso a la etapa de Juan Arango.
El Hércules visitó El Molinón en catorce ocasiones, en partidos ligueros, en los que sumó dos triunfos y dos empates, mientras que salió derrotado diez veces, por lo que el campo gijonés no parece propicio para los alicantinos.