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Jueves, 30 de marzo de 2006
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El Avilés no resuelve la crisis
No cuenta con Emilio Gutiérrez pero el director deportivo defenderá el contrato que firmó A posibles diferencias económicas se añaden unas condiciones «que se están incumpliendo»
DIRECTIVA. Las grietas abiertas en el seno del Avilés son ya demasiado grandes y los responsables del club tratan de reordenar la estructura de la sociedad. / MARIETA
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El Real Avilés Industrial vuelve a ser el centro de atención, aunque por desgracia no lo es por sus éxitos deportivos. Las diferencias que se han abierto en las estructuras internas del club desembocarán en el final de la etapa de Emilio Gutiérrez y de José Antonio Álvarez en la gestión del club, circunstancia que podría producirse hoy mismo, si es que finalmente se produce la anunciada reunión con el consejero delegado.

Saber la forma en la que se producirá esta ruptura es lo único que queda por ventilar en esta historia llena de enredos, y cuyo desenlace puede dejar otras secuelas, además de un sentimiento de confusión en torno al Avilés.

Los últimos movimientos en el seno del Avilés no dejan lugar a la duda y las palabras de Emilio Gutiérrez tampoco dejan margen. El director deportivo defenderá el contrato que firmó por tres años con el consejero-delegado del club, Julio Scheilch, quien por su parte confía en un acuerdo amistoso y poco gravoso para la entidad, en lo económico pero también para salvaguardar la imagen.

El secretario técnico afirmó a este diario que «mi decisión está tomada, sólo espero a que Julio se reúna conmigo y me diga lo que quiere». No ser partícipe de las últimas decisiones deportivas que se están adoptando le han dejado claro a Emilio Gutiérrez que no se cuenta con su opinión y que no va a poder completar el acuerdo de tres temporadas que firmó en su día en un contrato cuya existencia está confirmada.

Al director deportivo no le escuece el problema económico y recibir una liquidación total o parcial; lo que reclama son las condiciones de su trabajo, «que se están incumpliendo en estas últimas fechas, con movimientos a mis espaldas que no entiendo».

Según parece, determinadas cláusulas del contrato conceden total autonomía al secretario técnico en todas las decisiones deportivas, pero se ha visto desautorizado o no consultado en determinados temas de su competencia de los que ha tenido conocimiento por terceras personas o «por la prensa, algo que no me parece muy normal».

Aunque no se ha querido pronunciar al respecto, Emilio Gutiérrez reclamará, en principio, las cantidades que tiene firmadas como retribución, si bien lo hará justo hasta el último día que haya estado al frente de la dirección deportiva del Avilés, renunciando al tercer año firmado.

En el seno de la entidad, el presidente se mantiene al margen de la negociación para confirmar lo que es un hecho, la desvinculación de Emilio Gutiérrez, que deja en manos de la persona con la cual se comprometió el responsable deportivo en 2004. Julio Scheilch mantiene que «llegaremos a un acuerdo, no hay ningún problema con Emilio».

El consejero-delegado está obligado a llevar la negociación con la mayor habilidad posible y evitar que haya una ruptura brusca y el club vuelva a verse envuelto en una hipoteca económica.

¿Juanele se irá?

Una de las secuelas de la marcha de Emilio Gutiérrez puede ser la de Juanele, el futbolista internacional que se comprometió personalmente con el director deportivo para jugar en el Avilés.

En un principio el 'pichón' de Roces se iría de la mano de Emilio, quien por su parte le ha pedido a Juanele que no deje el club por segunda vez y que termine la temporada sin repetir una marcha que ya protagonizaba en el mes de setiembre, dos semanas después de iniciarse el campeonato.

Si el club tiene que limar asperezas con su director deportivo para buscar una salida en la que no haya problemas posteriores, la salida del portavoz del club en este tiempo también merece una explicación. José Antonio Álvarez, al que también incorporó Scheilch, ha llevado el peso del día a día y ha sido el primer y en muchas ocasiones único apoyo de Emilio Gutiérrez.

Álvarez se irá

Como él, tiene tomada la decisión de dejar el Avilés, pero lo hará al mismo tiempo, y tras mantener su correspondiente charla con el consejero-delegado. El todavía portavoz se ha quedado sin el apoyo de directivos que llegaron al club de su mano. José Antonio Garrido Fontanillas, encargado de llevar las cuentas por el presidente tras recuperar José María Tejero el control de la gestión, ya no justifica sus actuaciones con José Antonio Álvarez, quien le pidió el lunes la entrega de las llaves de la oficina del Suárez Puerta. En el seno de la entidad tienen claro en cambio que «solo el presidente tiene capacidad para cesar a directivos, y no es el caso».

La situación se ha complicado en exceso y solamente una hábil negociación puede propiciar una salida airosa para todos, aunque ya parece imposible.



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