Después de casi tres años de vivir asilado en una lujosa mansión de Nigeria, el ex presidente liberiano Charles Taylor fue deportado ayer hacia su país y desde allí será enviado a Sierra Leona para ser procesado por crímenes de guerra. Los hechos se han desarrollado precipitadamente desde que el pasado sábado Lagos aceptara poner a disposición de Liberia a Taylor, de 58 años, que vivía en la población de Calabar rodeado de parientes, amigos y un fuerte dispositivo de seguridad.
El lunes se fugó de su mansión, según anunció al día siguiente el Gobierno nigeriano, pero fue arrestado la noche del martes cuando, a más de mil kilómetros de Calabar, pretendía cruzar la frontera con Camerún, con una pesada carga de dinero. Poco después de que Nigeria anunciara su intención de deportarlo hacia Liberia, Taylor fue introducido en un avión presidencial nigeriano y transportado a Monrovia, desde donde viajará después hacia Freetown para responder ante la Justicia.
El ex gobernante está acusado ante un Tribunal Especial de Sierra Leona, apoyado por la ONU, por 17 crímenes de guerra y contra la Humanidad por respaldar, armar y entrenar a rebeldes de ese país a cambio de diamantes de contrabando. Taylor es uno de los once acusados ante este tribunal, que investiga las atrocidades que se cometieron en Sierra Leona durante la guerra civil de casi diez años, que terminó en el 2002 y en la que murieron decenas de miles de personas.
Aunque el ex gobernante estaba en paradero desconocido desde el lunes por la noche, su familia y algunas autoridades locales insistían en que nunca había abandonado la mansión en la que vivía, a pesar de que el Gobierno lo dio por desaparecido el martes.
Llegó a la población fronteriza de Gambaru, en el extremo nordeste del país, acompañado de su esposa y un hijo, a bordo de un vehículo todoterreno con matrícula diplomática cargado con dos pesadas bolsas repletas de dinero en varias divisas.
Investigación
«Fuerzas de seguridad nigerianas, a las órdenes del presidente Olusegun Obasanjo, aprehendieron al ex presidente liberiano en Gambaru», dijo el ministro de Información, Frank Nweke. «Obasanjo ha ordenado la inmediata repatriación de Taylor a Liberia, para ponerlo bajo la custodia del Gobierno de Monrovia, que ha requerido al ex presidente», agregó Nweke.
Taylor no tiene cuentas pendientes con la Justicia liberiana, pero su presencia en el país, según los observadores, podría generar inestabilidad.