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Jueves, 30 de marzo de 2006
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NACIONAL
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Un municipio curado de espantos
A la Corporación marbellí no le han abandonado los escándalos de corrupción desde que el GIL irrumpió en escena, hace quince años
En Marbella pocos se han sorprendido por la 'operación Malaya', desatada ayer, pues las sospechas y acusaciones de corrupción contra el Ayuntamiento son moneda corriente desde hace quince años. De los 32 concejales que han formado parte de la Corporación en el presente mandato, veinte han estado o están imputados por diversos delitos y cuatro de ellos han sido condenados a prisión. Un dato suficientemente revelador para el profano si quiere sumergirse en la vida municipal de los últimos tiempos.

Alcalde entre mayo de 1991 y marzo de 2002, Jesús Gil estuvo implicado en, al menos, cinco sumarios sobre sus andanzas en Marbella. El 'caso de las camisetas' se saldó en octubre de 2000 con 28 años de inhabilitación y seis meses de arresto, lo que provocó su dimisión. Según la Audiencia de Málaga, Gil desvió más de 270.000 euros de las arcas municipales al Atlético de Madrid.

Dos años después, el político-empresario ingresó de nuevo en prisión preventiva por el presunto desvío de 26,7 millones de euros a empresas privadas desde 1991 a 1995. También estuvo implicado en el 'caso Sermosa', relativo a la presunta compra fraudulenta de unos inmuebles en Madrid y Marbella, cuya venta posterior, a un precio mucho más elevado, benefició a los compradores en detrimento del propio consistorio.

En 2003, la Fiscalía Anticorrupción abrió diligencias contra Jesús Gil y otras 34 personas, todas concejales de su partido en algún momento, acusadas de un fraude de 90 millones de euros a la Seguridad Social entre 1991 y 2001. Por último, la compra de una estatua que supuestamente había regalado el alcalde de Moscú al Ayuntamiento fue otro delito imputado a Gil, quien anotó en las cuentas municipales que la estatua le había costado 85.000 euros y tres parcelas en la urbanización Guadalmina.

Escándalo 'rosa'

Julián Muñoz gobernó Marbella entre el 2 de mayo de 2002 y el 13 de agosto de 2003. El hecho de que se hiciera pública su relación sentimental con la famosa tonadillera Isabel Pantoja mientras era alcalde no ha desviado la atención de las causas judiciales por su gestión urbanística.

En enero de 1999, la comisión de gobierno que él presidía de forma accidental autorizó una licencia de obras a Proinsa para construir 150 viviendas en un suelo rústico. Este caso ha motivado un juicio que comenzó el pasado 9 de septiembre en la Audiencia Provincial de Málaga y aún no ha concluido. El fiscal pide para Julián Muñoz 18 meses de prisión y ocho de inhabilitación. Con anterioridad, la licencia de obras para Banana Beach provocó más ruido. Un juzgado de lo Penal condenó al compañero de la Pantoja a seis meses de cárcel y ocho años de inhabilitación.

Marisol Yagüe llegó a la Alcaldía en agosto de 2003. El Juzgado de Primera Instancia de Marbella decretó el embargo preventivo de su chalé 'La Madrugada' a petición de la empresa Construcciones Copasur, una adjudicataria de obras municipales que se encargó de la reforma de esa vivienda. La empresa reclamó a la alcaldesa 949.000 euros, motivo por el que debe comparecer mañana ante el juez como imputada por malversación.

El PP también ha denunciado a Yagüe por irregularidades en la ejecución de la reforma de su casa, un asunto por el cual también ha sido citado judicialmente el concejal de obras, Vicente Manciles. Por su parte, la alcaldesa ha denunciado a Copasur por presuntas injurias.



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