Otros seis pastores de la comarca oriental pasaron por el cuartel de la Guardia Civil de Llanes para declarar como presuntos autores de la cencerrada a Vicente Álvarez Areces cuando acudió a Porrúa en compañía del consejero González Buendía y de la alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo.
Los investigados son el cabraliego Francisco Soberón, el ribadedense José Fernández y los llaniscos Ángel Fernández Muñiz y su esposa María José Escandón así como los hermanos José Manuel y Begoña Fernández Gómez, vecinos de Purón. Los ganaderos comentaron que estaban siendo interrogados por una falta leve de alteración de orden público, sustentada en el hecho de que las tres personas mencionadas tuvieron que cambiar de ubicación al abandonar la bolera del pueblo y dirigirse al interior del museo del Llacín, donde finalmente se desarrolló el acto institucional previsto.
A los pastores les leyeron sus derechos civiles al tiempo que les mostraban fotografías que reflejaban su presencia en los hechos que se indagan. Las declaraciones de los seis implicados fueron coincidentes al argumentar que sí estaban en Porrúa portando cencerros y una pancarta y que iniciaron el «repique de lloqueros» al comprobar que Areces no les prestaba atención. También matizaron que no habían opuesto resistencia ante el «avance» de las fuerzas de seguridad en una finca privada. Los ganaderos aseguraron que no estaban «preocupados», sino «contentos» al haber conseguido que los asturianos se «enteren de lo que pasa en el Cuera».
Finalmente, denunciaron que el Gobierno regional no se atreve a modificar el Plan de Gestión del Lobo en la Junta General porque «muchos» diputados socialistas «son ecologistas reconocidos y votarían en contra» .