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Jueves, 30 de marzo de 2006
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El juicio por el 'caso Pipol' se iniciará en Gijón el 23 de octubre y durará un mes
IMPUTADO. El avilesino José Emilio Suárez Trashorras. / E. C.
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La sección octava de la Audiencia Provincial, con sede en Gijón, acogerá a partir del próximo 23 de octubre la vista por el 'caso Pipol' en el que están imputadas veinte personas por tráfico de drogas y explosivos, entre ellas los dos acusados de facilitar la Goma-2 utilizada en los atentados del 11-M, el avilesino José Emilio Suárez Trashorras y su cuñado Antonio Toro Castro. Dado el elevado número de imputados y testigos que tendrán que declarar, se prevé que el juicio dure cerca de un mes, es decir, hasta finales del mes de noviembre.

El señalamiento del juicio llega después de que, hace dos meses, la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo desestimara el último de los recursos presentados por varios imputados y decidiera que la vista debía celebrarse en Asturias.

La 'operación Pipol', dirigida por el grupo de Estupefacientes de la comisaría de Gijón, desmanteló una compleja organización de narcotraficantes y alertó por primera vez (con la incautación de 16 cartuchos de goma 2 y 94 detonadores) de lo que resultó ser un mercado negro de dinamita del que se beneficiarían no sólo Toro y Trashorras, sino también los islamistas que provocaron el mayor atentado terrorista de la historia de Europa. Este primer indicio, sin embargo, pasó inadvertido para el instructor del sumario, el magistrado Juan Laborda Cobo, titular en 2001 del Juzgado de Instrucción número 1 de Gijón, y para las fuerzas de seguridad del Estado. De ahí que la investigación se centrase en exclusiva en el tráfico de drogas y considerase el hallazgo de la goma-2 un mero delito de tenencia de explosivos.

El fiscal Antidroga del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, José Perals, sostiene en su escrito de acusación que «independientemente de la actividad de tráfico de drogas, Antonio Toro Castro, José Emilio Suárez Trashorras y José Ignacio Fernández Díaz, 'Nayo', se dedicaban a la venta de cartuchos de dinamita goma-2 ECO, no constando la fuente de aprovisionamiento de dichos explosivos, ofreciendo los mismos a la venta en los ambientes nocturnos de Gijón. Así, en concreto, en el verano de 2001, Toro y Trashorras le ofrecieron dinamita, al menos en tres ocasiones, a Francisco Javier Lavandera Villazón, persona que trabajaba en el club Horóscopo, llegando a enseñarle la dinamita Antonio Toro».

Dieciocho de los acusados en el 'caso Pipol' se encuentran en libertad, mientras que Trashorras y Toro permanecen en prisión por su presunta implicación en la venta de los explosivos utilizados en los atentados del 11-M.



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