Un 30% de los edificios de comunidades de propietarios asturianos están ya adaptados para recibir la televisión digital terrestre (TDT). Esa es al menos la estimación que hace Jaime Soto, presidente nacional de la Federación de Instaladores de Telecomunicaciones (Fenitel), quien asegura que el proceso va lento pero seguro.
Soto y sus colegas instaladores saben que al boom inicial ha dado paso a la estabilización de la demanda. El 30 de noviembre comenzaban las emisiones de la televisión digital terrestre y entonces fueron muchas las comunidades de propietarios que recurrieron a los servicios de los antenistas. Hasta enero, el trabajo fue mucho; después, la situación se moderó. «Nosotros hicimos muchas antenizaciones al principio, la demanda fue muy fuerte en diciembre y enero», relata Víctor López, de Antelman, una compañía con sede en Oviedo. Detalla que todos sus clientes con servicio de mantenimiento contratado ya han procedido a adaptar sus antenas y también han sido muchos los clientes que han reclamado sus servicios para este caso en concreto. Aún así, López sabe que aunque las antenas estén preparadas no todos los usuarios tienen en sus casas el decoficador necesario para ver los canales: «A nivel particular el proceso va más despacio», dice. ¿Y por qué? «No sé, quizá sea una cuestión de falta de contenidos, porque hay veinte canales, pero la programación no es muy buena, y no ha habido mucha publicidad», sostiene.
Sea como fuere, el proceso de antenización que debería concluir dentro de cuatro años -cuando el apagón analógico haga que la televisión no pueda verse si no es a través de este sistema de emisión digital terrestre- marcha a buen ritmo, y eso a pesar de que el intrusismo en el sector no pone las cosas del todo fáciles. Explica Jaime Soto que la diferencia de precios en las instalaciones confunde a los presidentes de las comunidades de propietarios, que no saben muy bien a qué carta jugar. «Nos podemos encontrar presupuestos de doscientos a 1.500 euros», señala el presidente de Femitel, quien dice que es difícil establecer medias porque cada caso es un mundo, pero que en el medio está la virtud: «Yo creo que se puede hablar de unos quinientos euros». Ese sería un precio justo, aunque también explica Soto que las comunidades de propietarios deben aprovechar esta oportunidad para hacer los cambios en sus antenas que sean oportunos. Dicho de otra forma, de la que se instala el amplificador para la TDT se pueden hacer los cambios necesarios para conectar la Sexta o la televisión autonómica asturiana. «Vamos a hacer un escrito para los administradores de fincas para que los presidentes sepan estas cosas, para que estén informados y no tengamos que ir dos veces», detalla Soto.
Es más, el presidente de Femitel insta a las comunidades de propietarios a que aprovechen esta oportunidad para cambiar la antena si es que éstas se encuentran deterioradas, una situación que se da en muchas ocasiones.