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Jueves, 30 de marzo de 2006
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SOCIEDAD Y CULTURA
JOSÉ CARLOS SOMOZA ESCRITOR
«La realidad engloba la ficción, no hay separación entre ambas»
El autor de 'La caverna de las ideas' presenta hoy en Gijón su última novela, 'Zigzag', un 'thriller' científico
LITERATURA. José Carlos Somoza presenta esta tarde en Gijón su último libro, que habla del regreso al pasado. / E. C.
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APUNTES
Nacimiento: La Habana, 1959

Novelas: 'El silencio de Blanca' (Premio La Sonrisa Vertical), 'La caverna de las ideas', 'Clara y la penumbra' (Premio Fernando Lara), 'La dama número 13', 'Zigzag'...

Teatro: 'Miguel Will', donde imaginó una posible relación personal de Cervantes y Shakespeare

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Esta tarde presentará José Carlos Somoza (La Habana, 1959; aunque vive en España desde que cumplió un año) su última novela: 'Zigzag'. Somoza la define como un 'thriller' científico, un regreso al pasado a modo de contemplación, que no en los términos clásicos de la ciencia-ficción. Será en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Gijón, a las 18.30 horas.

-¿Por qué entiende que su obra no ha de adscribirse al género de la ciencia-ficción?

-En principio, las etiquetas literarias son resbaladizas. Y, por otra parte, no somos los autores quienes hemos de poner la etiqueta, sino los críticos, los historiadores de la literatura o el lector. Como lector que también soy, digo que es un 'thriller' científico, sostenido en teorías físicas muy modernas y rigurosas. Se trata de ver las imágenes del pasado, no de viajar al pasado.

-¿Esos fundamentos científicos a los que se refiere están en la teoría de cuerdas?

-Así es. Es una teoría aún no probada, según la cual las partículas que configuran el universo, desde un vaso a nuestro propio cuerpo, serían cuerdas. La hipótesis quiere conciliar la teoría de la relatividad general con la física cuántica, o sea, el macrocosmos y el microcosmos, en un espacio donde habría más de cuatro dimensiones. Mi punto de partida es que esas cuerdecitas componen asimismo el tiempo, y mediante un acelerador de partículas y otros requisitos, sería posible recuperar las imágenes del pasado que se hubieran producido en un lugar determinado, hace 50, 500 o cinco millones de años.

-¿Le ha supuesto un esfuerzo notable el trabajo de documentación?

-La documentación es una parte importante en todas mis novelas, ya fuera en 'La caverna de las ideas', sobre la Grecia clásica; o en 'Clara y la penumbra', sobre el arte del siglo XXI... Es una fase que me hace disfrutar porque surge del entusiasmo que me proporciona la idea que quiero desarrollar.

-¿Y cómo empezó a elaborarse el entusiasmo de 'Zigzag'?

-Mi formación es científica, soy médico psiquiatra, y tras nueve novelas consideré que en ninguna de ellas había acudido a la ciencia. Pero lo fundamental es que me vino la apetencia de hacerlo, sobre una antigua obsesión: ¿es un riesgo recuperar el pasado? Ya digo, a modo de observación, pues el viaje al pasado está prohibido por la ciencia, es un absurdo, el tiempo sólo fluye hacia adelante.

-¿Y hay riesgo en esa recuperación?

-Un riesgo muy grave. El ser humano no está destinado a recuperar el pasado.

-¿Qué relación hay entre ficción y realidad?

-Parece muy evidente y bastante natural, la realidad engloba la ficción, no hay separación entre ambas. Es pura lógica. Por lo demás, nos pasamos un tercio de la vida soñando y dos tercios queriendo soñar. Ahora bien, la realidad no es un sueño. Y por eso me interesa la ciencia, porque responde a nuestras preguntas.

-En alguna ocasión se ha declarado hobbesiano, siendo Hobbes quien aseveró que el hombre es un lobo para el hombre...

-Soy bastante pesimista, no espero mucho del ser humano. Creo que somos crueles por naturaleza, ya desde niños. Y lo digo como un ejercicio de realismo.

-¿No son más crueles los fuertes que los débiles?

-Pienso que si los débiles tuvieran la oportunidad de ser crueles, lo serían tanto como los fuertes. Exactamente igual.



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