La directora general de RTVE, Carmen Caffarel, calificó ayer de «lamentable» la posición de «inmovilismo» que mantienen los sindicatos en la negociación del plan de saneamiento y acusó a éstos de rechazar el diálogo con la dirección del grupo público y de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). En su comparecencia parlamentaria recordó este miércoles que «ningún trabajador será despedido», ya que se procederá a jubilaciones anticipadas y bajas incentivadas y proclamó la necesidad de alcanzar un gran acuerdo político y social sobre el futuro de RTVE.
Los sindicatos, que mantuvieron el pasado martes el tercer encuentro con la dirección y la SEPI, consideran las negociaciones estancadas y convocan una huelga general para el 5 de abril, sin que se haya llegado a un acuerdo con la dirección para establecer los servicios mínimos. La empresa considera «desproporcionadas» las exigencias de los representantes de los trabajadores para acordar esos servicios.
Mastodonte heredado
En esta situación, la directora general alertó de que si no se cumple el mandato de la Ley de Presupuestos -que estableció una subvención para el actual ejercicio de cerca de 500 millones de euros con tal de que RTVE no recurra al endeudamiento y acometa el plan de reestructuración- «no habrá recursos para hacer frente a los gastos del año porque se prohíbe taxativamente el endeudamiento». Acerca del plan que se negocia con las fuerzas sociales, Caffarel comentó que «muchos trabajadores que quieren acogerse a prejubilaciones dignas no van a entender el comportamiento de algunos sindicatos, que rechazan la negociación y pasan, de un plumazo, de la normalidad a la huelga de 24 horas».
A las críticas del PP, que acusa a la directora general de respaldar un plan que afecta «casi a la mitad de la plantilla», Caffarel respondió que es necesario refundar la radio televisión pública de España, reinventar este servicio público, «dejar atrás para siempre el antiguo mastodonte heredado de tiempos del monopolio» y proporcionar a los españoles un tipo de televisión y radio que no pueden hacer las privadas por razones comerciales.
Se refirió a una estructura «desproporcionada», unas «perdidas desmesuradas» y una «plantilla insostenible» en comparación con otras empresas extranjeras. En este sentido recordó que las radiotelevisiones públicas de España, las dos nacionales y las autonómicas, mantienen 20.000 empleos frente a los poco más de 5.000 de las del ámbito privado.«En RTVE hay servicios triplicados como la estructura de personal, o de informática, unas prácticas de funcionamiento anticuadas, más propias de la administración que de una empresa audiovisual que necesita agilidad y respuesta».
Ante la posición del PP, que responsabiliza a Caffarel de poner en marcha un plan de saneamiento que supone una «liquidación de RTVE», la directora general acusó a los populares de «prácticas de derroche» durante su gestión en el grupo público y se preguntó por qué no pusieron en práctica supuestos «planes inconfesables» que no se atrevieron a sacar el cajón.
Huelga en Antena 3
Por su parte, la huelga convocada por los sindicatos de Antena 3 ante el estancamiento de la negociación del convenio colectivo llevó ayer a la suspensión de dos espacios en directo a lo largo de la mañana, 'Ruedo Ibérico' y 'Lo que inTeresa'. El paro fue secundado por el 26% de los trabajadores, según fuentes de la empresa, y tuvo un «seguimiento mayoritario», de acuerdo con los datos de las centrales sindicales.