Durante los años 2004 y 2005, la Fundación Oso Pardo retiró de varios espacios protegidos del suroccidente asturiano un total de 293 lazos. El primer año localizó 189 y el pasado ejercicio la cifra bajó a 104. Los miembros de la organización conservacionista prestan especial atención a estas técnicas ilegales de caza por no ser selectivas y poner en grave riesgo a los ejemplares de oso pardo de la población occidental.
Por lo general, este tipo de artilugios buscan capturar jabalíes, especie que castiga las producciones de los agricultores de la zona. Para evitar que los vecinos de la zona rural acudan a este tipo de mecanismos, la Fundación Oso Pardo entregó durante esos dos años 255 pastores eléctricos y 164 pilas a través de las sociedades de cazadores que gestionan los cotos regionales de caza oseros.
Estas actividades se encuentran entre los resultados de la actividad de la asociación conservacionista y fueron analizadas ayer por su presidente, Guillermo Palomero, la viceconsejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Belén Fernández, y el director general de Recursos Naturales, Cristino Ruano. En la reunión se analizaron estos logros y otros, fruto del convenio marco entre el Principado y la fundación.
Además del Principado, la FOP recibe el apoyo económico del Ministerio de Medio Ambiente a través de la Fundación Biodiversidad y de la Dirección General para la Biodiversidad, la Caixa y un proyecto Life.
En concreto, las actividades son realizadas por las dos patrullas que operan en el territorio asturiano: la patrulla oso del Alto Narcea, con sede en Cangas del Narcea, y la patrulla oso de Somiedo, de Pola de Somiedo. Ambas están formadas por jóvenes del entorno rural que retiraron los lazos en diversos cotos y en los parques naturales de Somiedo y de Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias. Además, realizaron dos denuncias por la colocación de estos lazos.