-¿Le costó tomar la decisión?
-Sí, me costó. Estos señores (vicepresidentes y vocales) son testigos. Mi intención no era ser presidente. En la ejecutiva hay juventud y grandes empresarios que lo harían mejor que yo. Igual mi experiencia en la Cámara hizo pensar a algunos que yo podía ser el candidato.
-¿Qué retos afronta?
-El primer objetivo es constituir las siete comisiones de trabajo. El comité trabajará con sus aportaciones. También tenemos pendiente la reforma del Pabellón de La Magdalena. Hasta ahora, su situación ha impedido desarrollar todas nuestras ideas para las Ferias. Y el vivero de empresas de Gozón, donde ya he quedado con el consejero de Industria para tratar de su ayuda.
-Después de este resultado, ¿quedan superadas las polémicas?
-Ha quedado todo en la calle. Son temas de campaña, que no tienen más importancia. Espero que todos vengan a trabajar. No estamos en un partido político. Aquí se viene a trabajar por Avilés.
-¿Buscará mejorar las relaciones con el Ayuntamiento?
-Tanto con Avilés, como con todos los ayuntamientos de la comarca, buscaremos mantener buenas relaciones y colaborar al máximo. No podemos ir cada uno por su lado. La Cámara hará todo lo posible para que así sea.
-¿Qué aportará a la presidencia?
-Más que un presidente, quiero ser un coordinador y tratar que se trabaje lo mejor posible. Intentaré trabajar en la casa y que en la calle sólo vean los resultados.
-¿Ha superado la polémica con Antonio Sabino?
-No hubo ninguna polémica. Trabajamos muchos años juntos y reconocemos su trabajo.
-¿Recibirá la medalla de la Cámara?
-Aún está pendiente la medalla para Joaquín García Tuñón, anterior presidente a Sabino. Pero eso lo decidirá el comité ejecutivo. Yo no veo inconveniente. FRANCISCO MENÉNDEZ PRESIDENTE DE LA CÁMARA