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Sábado, 1 de abril de 2006
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GIJÓN
GIJÓN
Gijón ha repoblado 110 hectáreas de monte desde 2002
Se plantaron 66.000 árboles en tres años Dos vigilantes controlarán a diario el riesgo de incendios en las zonas verdes del concejo
CUADRILLAS FORESTALES. Los trabajadores de la UTE junto a Pedro Sanjurjo, Dulce Gallego y Faustino García. / SANDRA NAREDO
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EL CONTRATO
Beneficiarios: la unión temporal de empresas formada por Elsan-Pacsa y Agroforestal Nava.

Duración: dos años prorrogables.

Presupuesto: más de 900.000 euros al año, aportados por el programa Arco Medioambiental.

Tareas: mantenimiento de los espacios verdes, cauces de los ríos y caminos rurales, repoblaciones y prevención contra incendios.

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Gijón ha regenerado 110 hectáreas de monte con más de 66.000 árboles en los últimos tres años y medio, desde que se puso en marcha el programa Arco Medioambiental. Se trata de un proyecto de gestión global de las propiedades municipales rurales y periurbanas, unas 1.300 fincas con una superficie de 500 hectáreas y un plazo de actuación de 30 años, que empezaron a contar en 2002.

Uno de sus objetivos del plan es repoblar los bosques municipales con más de 300.000 árboles autóctonos y mantener integralmente estas manchas verdes del concejo. La concejala de Medio Ambiente, Dulce Gallego, acompañada por los ediles de Hacienda y de la Zona Rural, presentó ayer en Los Maizales a la unión temporal de empresas que se encargará de los trabajos. Entre sus quehaceres estará la ejecución de obras -sobre todo cortafuegos- que eviten la propagación de incendios.

Además de las zonas verdes, los 29 trabajadores forestales de esta unión de empresas se ocuparán del acondicionamiento del cauce de los ríos, en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Norte, y de los caminos de la zona rural, competencia del departamento de Obras Públicas. El contrato firmado por el Ayuntamiento tiene una vigencia de dos años, aunque puede prorrogarse sucesivamente por otros 24 meses. La realización de estos trabajos en la zona rural le costará a las arcas municipales más de 900.000 euros anuales.

Dulce Gallego explicó ayer que habrá dos vigilantes medioambientales «siete días a la semana» para controlar la marcha de los trabajos de sus compañeros y, sobre todo, para tratar de detectar situaciones potenciales de riesgo que puedan propiciar un fuego. En esta tarea, contarán con el apoyo técnico del cuerpo de Bomberos. «La relación entre las distintas concejalías es constante. La transversalidad es fundamental para poder avanzar», afirmó la concejala.

Por su parte, el edil de Hacienda y primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, destacó la «apuesta por el patrimonio natural y el empleo» que supone la contratación de la UTE. Faustino García, su homólogo de la Zona Rural, hizo hincapié en que «la naturaleza es la riqueza del futuro, la herencia para los ciudadanos del mañana».



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