Los representantes sindicales de la concesionaria del transporte urbano, TUA, se reunieron ayer para valorar la jornada de huelga del pasado 23 de marzo. Consideran que con este «éxito» de convocatoria cumplieron «todas las expectativas». Sin embargo, lejos de pasar página -como sospechan que intenta la empresa-, el presidente del comité, Juan García, manifestó que «el conflicto sigue abierto». Hasta el punto de que no descartan una huelga indefinida ante el bloqueo de cualquier tipo de negociación por parte de la dirección.
En realidad, la gota que había colmado el vaso era el despido -para la empresa, la no renovación de un contrato- de una trabajadora. Y las siguientes acciones de presión dependerán del acto de conciliación del martes, 4 de abril, y del más que probable posterior juicio. «No creo que la empresa se persone, y entonces CC OO presentará una demanda», adelantó García, que además de presidente del comité, es representante de la central sindical. Prevé que el juicio subsiguiente se celebre en mayo. Si la sentencia dicta que el despido es improcedente o nulo, irán a la huelga. Si es procedente, tendrán que estudiar la situación.
De momento, este lunes solicitarán una reunión con el concejal de Transporte, José Agustín Cuervas-Mons, que confían les conceda. Sus ilusiones no son vanas: ya manifestó su interés por crear algún tipo de comisión de trabajo. Ya que, dicen, no encuentran la interlocución de la empresa, buscarán la del Ayuntamiento. Además le quieren exponer su postura sobre las deficiencias de algunas paradas de autobús, los horarios de verano y el reglamento del viajero.