Ayer se celebró en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial la última sesión del juicio por tráfico de drogas traídas desde Galicia en 2004 en el que había seis acusados, dos de ellos residentes en Oviedo. Finalmente, tres de los inculpados negociaron con el Ministerio Fiscal la reducción de sus penas, según indicaron fuentes del caso a este periódico.
Entre ellos se encontraba el acusado M. G. G., residente en Oviedo, para el que la Fiscalía había pedido en un principio las penas más elevadas, puesto que contaba con antecedentes y ya había estado en prisión. Para él, el fiscal solicitó al principio siete años de cárcel por tráfico de drogas, pero ayer rebajó esa pena a cuatro años y tres meses, según fuentes del caso. A estos habrá que sumar otra pena por tenencia ilícita de armas, de dos años y tres meses.
El otro imputado con residencia en Oviedo, P. S. G., junto con otros dos de los implicados, solicitó la libre absolución, al considerarse inocente. La Fiscalía no modificó sus conclusiones para estos sujetos. Ahora habrá que esperar cerca de quince días hasta saber la decisión final del juez para los tres acusados cuyas penas quedan pendientes.
La banda fue desmantelada en la primavera de 2004 por el Grupo de Estupefacientes de la Comisaría de Oviedo, que registró los domicilios de los principales sospechosos, donde halló droga, dinero y, en dos casos, armas. Además de los dos residentes en la capital, hubo detenidos en Blimea, Mieres, Llanes y Avilés.
Según las investigaciones del Cuerpo Nacional de Policía, su 'modus operandi' consistía en que P. S. G. compraba cocaína y hachís a un suministrador gallego no identificado, luego se la pasaba a M. G. G., quien era el encargado de distribuirla y venderla entre el resto del grupo.