Las cualidades que adornaban la plaza del Paraguas se han desdibujado en los últimos años. La inseguridad ciudadana, el botellón los fines de semana, la presencia contínua de toxicómanos, el vandalismo y el deterioro de inmuebles municipales y particulares están a la orden del día. Cansados, hosteleros y vecinos se han unido para impulsar el plan de regeneración de la plaza, al que le falta la aprobación oficial del Ayuntamiento.
La presidenta de la comunidad de San Isidoro, 18, María San Vicente, afirmó que los residentes «están encantados» con la idea. El último fin de semana, el portal fue objeto de numerosos destrozos. «Nos han robado hasta la cámara del video portero y la gente se mete en las escaleras», explicó San Vicente. Los hosteleros también padecen estos efectos. Al Café Viena le acaban de romper las lunas.