Cáritas parroquial de Pola de Siero acaba de estrenar su nueva sede social en la calle Celleruelo. Esto le ha permitido recuperar servicios que tenía mermados o que se habían interrumpido o variado durante dos años por falta de un local en el que prestarlos: la recogida y reparto de ropa y el servicio de comidas.
El presidente de la organización, José Ramón Paredes, señaló que, desde el mes de febrero, Cáritas parroquial está recuperando sus funciones, ha comenzado ya la campaña de recogida de ropa y también se restablece el servicio de comida y cena a transeúntes.
Paredes recordó, no obstante, que la actividad de Cáritas siguió pese a la carencia de sede social.
La organización ofreció, a lo largo del año pasado, asistencia de comida a 1022 transeúntes, aunque en vez de en su propio comedor, en bares de la localidad a través de un vale. Por otra parte, se ayudó a 123 personas, componentes de 41 familias de la parroquia con recursos escasos.
La diferencia entre ambas asistencias es considerable. Mientras que el servicio de transeúntes se ofrece a cualquier persona que lo solicite, la ayuda a familias requiere unos requisitos, el principal de ellos, tener pocos ingresos. Cáritas tiene unos baremos de ingresos mínimos dependiendo del número de miembros de cada familia. No obstante, aseguró Paredes, «no se sigue a rajatabla, se estudian los casos por si algunas familias que estén por encima de los mínimos lo necesitasen».
Si se cumplen las condiciones, la organización ofrece vales de alimentos, ropa o, en su caso, abona los recibos de la luz o el gas, compra medicinas o cubre otras necesidades.
La organización manejó en 2005 un presupuesto de 18.576,44 euros. Más de la mitad de los ingresos se reciben a través de colectas y donativos, y el Ayuntamiento aporta una cantidad considerable. El año pasado, aportó una subvención de 2.723 euros más un convenio por valor de 1.901 euros para el pago de las comidas de transeúntes.
Actualmente trabajan en Cáritas de Pola de Siero 25 voluntarios, que tratan de recuperar en la nueva sede toda la actividad. La organización acepta donativos de todo tipo, ya sean en dinero, ropa o comida, para poder ofrecérselos a quienes más lo necesitan.
Paredes no quiso olvidar su agradecimiento a José Manuel Cabielles, que les cedió el local indefinidamente, y también al Ayuntamiento de Siero, que además de las subvenciones ha ayudado a la remodelación de la nueva sede.
La actividad ya ha comenzado, y la sede está establecida, pero todavía falta la inauguración oficial. Sus responsables quieren que sea un día muy especial, y para ello contarán con la presencia del arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro, que habrá de darle su bendición en una fecha próxima aún por determinar. La cita dependerá de la agenda de Osoro.