Fe, ilusión y tradición. Sobre estos cimientos se sostiene la Semana Santa avilesina, considerada la más importante del norte de España. A apenas una semana del Domingo de Ramos, las siete cofradías de la villa ultiman estos días todos los detalles para que, un año más, la celebración de la Pasión, muerte y resurrección de Cristo se haga presente en las calles de Avilés. Los tambores y cornetas afinan desde hace unas semanas los redobles con los que volverán a sorprender a los fieles y curiosos, los hábitos salen del armario para lucir con todo su esplendor y las imágenes comienzan a ser ornamentadas para protagonizar las procesiones. Con un ojo puesto en el cielo, portador en pasadas ediciones de inoportunas lluvias, todas las hermandades aguardan ya con la esperanza de que este año el mensaje religioso consiga una mayor proyección y conviva con el esfuerzo que, desde el ámbito municipal y turístico, se está realizando para atraer cada vez a más visitantes a la ciudad.