Las continuas protestas contra la invasión de Irak han aguado la visita de dos días de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, al noroeste de Inglaterra, además de recordar al mundo cuán viva sigue en Reino Unido la oposición popular al conflicto.
Pero la jefa de la diplomacia estadounidenses no se ha dejado intimidar. Rice defendió ayer la decisión de su Gobierno de invadir el país del Golfo argumentando que «el parto de la democracia es a veces difícil». Lo único que ha admitido en la guerra de Irak durante este viaje han sido «errores tácticos». «Hemos cometido miles de errores tácticos, estoy segura», dijo el viernes, aunque ayer aclaró que lo de «miles» lo había dicho en sentido metafórico y no literal.
Lo cierto es que en todos los actos previstos, tanto en Liverpool como en Blackburn, localidad por la que es diputado su anfitrión, el ministro de Asuntos Exteriores británico, Jack Straw, la jefa de la diplomacia estadounidense ha tenido que soportar gritos, pitadas y abucheos de grupos pacifistas, que la perseguían a todas partes. El viernes, durante su presencia en una escuela de Blackburn, los manifestantes le preguntaron, tras llamarla «terrorista», a cuántos iraquíes había matado sólo ese día.
El viaje a la mezquita local, sin embargo, tuvo que anularse. Y es que, los organizadores temían que las protestas de grupos musulmanes críticos con la guerra de Irak, con el trato dado por Estados Unidos a los detenidos en la base de Guantánamo (Cuba) y con su política proisraelí en el conflicto palestino impidieran a Rice completar la visita.
Boicot
Un concierto celebrado el viernes en honor a la secretaria de Estado en el Instituto de Artes Escénicas de Liverpool también fue boicoteado por algunos músicos. La cantante Jennifer John presentó la canción 'Imagine', de John Lennon, recordando a los presentes que fuera del edificio había gente manifestándose pacíficamente. Y en una clara señal de apoyo a los manifestantes, la intérprete pasó, en medio de 'Imagine', a otra tema emblemático del 'beatle' asesinado, el titulado 'Give Peace a Chance' ('Da una oportunidad a la paz'), que fue coreada también por cerca de dos mil personas reunidas ante la catedral católica de Liverpool.
Ayer, un coro de gritos acogió a Rice y a Straw a su llegada al Ayuntamiento de Blackburn, donde la dirigente estadounidense tuvo un intercambio de puntos de vista con líderes musulmanes moderados en una discusión calificada de «sincera» por ambas partes. Fuera del Ayuntamiento, miembros de la coalición 'Parad la guerra' y portavoces de las mezquitas locales, grupos pacifistas y de los sindicatos reclamaron la salida inmediata de Irak de las tropas británicas y estadounidenses para que los iraquíes puedan gobernarse a sí mismos.