elcomerciodigital.com
Domingo, 2 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
POLÍTICA
Politica
La dirección del PP asume que el protagonismo del proceso de paz corresponde a Zapatero
Ángel Acebes. / EFE
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El líder de la oposición está respaldado por un cierre de filas de su partido para apoyar al Gobierno en el proceso que abrió el alto el fuego de ETA y todos sus dirigentes asumieron que el protagonismo le corresponde a José Luis Rodríguez Zapatero. Con más o menos convicción o escepticismo ante el «principio del fin» del terrorismo, los populares compartieron la opinión de que la mano tendida de Mariano Rajoy al presidente del Gobierno es la única posición posible para un partido opositor con posibilidades reales de gobernar.

Tras un primer momento de desconcierto, el miércoles por la mañana, inmediatamente después de que se conociera el comunicado de ETA, Rajoy logró perfilar una posición constructiva y unánime del PP ante el alto el fuego. En todos los foros de debate que propició el líder del partido se reflejó una opinión favorable a situarse al lado del Gobierno. Nadie -ni siquiera entre los más desconfiados ante el proceso- defendió una decisión contraria.

Las discusiones entre los dirigentes de la dirección se centraron en definir los límites del apoyo del partido a los movimientos de José Luis Rodríguez Zapatero, al que todos reconocieron que es a quien corresponde el liderazgo y el máximo protagonismo en este trance. Ángel Acebes -que es quien dirige el proceso bajo las directrices de Rajoy- preparó con otros dirigentes el pronunciamiento que hizo el líder del PP tras su entrevista en La Moncloa. «Era muy importante dejar establecidas las líneas rojas del PP», señala el secretario general, que concede enorme importancia al hecho de que se haya mantenido una «coherencia plena» con las posiciones que siempre ha defendido el partido.

«El protagonismo es de Zapatero y nosotros no podemos hacer otra cosa que ejercer el control sobre el cumplimiento de nuestras condiciones y dar el apoyo para que ETA se acabe», explicó un destacado miembro de la cúpula popular, como resumen de la opinión compartida en todos los órganos de dirección.

Las discrepancias surgieron en los matices de los distintos diagnósticos sobre la situación, entre quienes conciben esperanzas de que el proceso llegue a buen puerto y los que sólo contemplan la tregua como una nueva maniobra de la banda terrorista para obtener ventajas o, cuando menos, lograr la legalización de Batasuna antes de los próximos comicios. Rajoy ha dicho a sus colaboradores que Zapatero no le dio información detallada de nada y sólo hizo planteamientos generales sobre los prolegómenos del alto el fuego, basándose en datos facilitados por los servicios de inteligencia. Pero la desconfianza es generalizada en la sede de la calle de Génova.

En las predicciones de futuro se distinguen los que vaticinan un proceso corto porque dan por hecho que Zapatero ya ha pactado con Batasuna y quienes, por el contrario, auguran un camino «largo y difícil», lleno de incertidumbres, ya que consideran que el presidente y ETA no tienen cerrado acuerdo alguno. Los menos optimistas están convencidos de que la alianza entre el Gobierno y la oposición se romperá pronto porque los terroristas pedirán al presidente concesiones que el PP rechazará.



Vocento