Arnaldo Otegi, Juan María Olano y Juan José Petrikorena, dirigentes de Batasuna encarcelados por orden del juez Grande-Marlaska en la prisión de Soto del Real acusados de promover altercados durante la reciente huelga general promovida por la izquierda radical, no abandonarán la cárcel hasta, por lo menos, el próximo lunes. La ilegalizada Batasuna está encontrando serias dificultades para reunir la fianza de 650.000 euros (250.000 a Otegi, 200.000 a Olano y 200.000 a Petrikorena) fijada por el juez para eludir la prisión.
La finanzas de la izquierda abertzale no viven sus mejores momentos. Su ilegalización, el control judicial sobre la 'herriko tabernas', la congelación ordenada por el juez de los fondos que le correspondieron durante la última legislatura en la que contaron con representación en el Parlamento vasco y la ejecución por parte de algunos bancos de los avales solicitados la ha dejado sin recursos con los que sufragar sus gastos corrientes y sin posibilidades de afrontar las fianzas a sus dirigentes.
El coportavoz de Batasuna, Joseba Permach, reconoció ayer en Zarautz que su grupo está haciendo «lo imposible para conseguir el dinero» y lograr los avales e hizo «un llamamiento a la ciudadanía para que apoye en esa dirección y dé los fondos necesarios para sacarles cuanto antes».