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GIJÓN
El gran dique del 'superpuerto' reanuda su avance al cumplirseun año del inicio de la obra
Pese a que los temporales destrozaron buena parte del trabajo, el puerto confía en cumplir los plazos previstos El cierre de la Mota Uno, con 80.000 metros de espacio ganado al mar, supone el primer hito de la ampliación
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Hace un año, el día 2 de abril de 2005, el ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, puso la primera piedra de las obras de ampliación del puerto de El Musel, la mayor obra pública realizada en la historia de Asturias, no sólo por su presupuesto, 580 millones de euros, sino también por su envergadura y complejidad.

Un año después, está cerrada la Mota Uno, que proporciona 80.000 metros cuadrados ganados al mar de espacio estratégico para la continuidad de la obra; la construcción de los cajones está a punto de comenzar (se espera que el dique flotante en el que se fabrican llegue a El Musel antes de que finalice este mes, procedente de Barcelona) y la Autoridad Portuaria confía que el avance mar adentro del Dique de Torres pueda ser reanudado la próxima semana.

Por lo que al pasado se refiere, los doce últimos meses no han estado exentos de contratiempos, tanto por las dificultades halladas a la hora de hacer acopio de materiales como por el estado de la mar, que impidió, especialmente durante el pasado otoño, llevar a cabo los trabajos conforme al programa establecido.

Plazos

El cumplimiento de plazos es importante, porque la utilización de fondos de cohesión europeos requiere efectuar las liquidaciones antes de que la aportación comunitaria a España se reduzca. En ese sentido, cabe recordar que la reducción de los plazos de ejecución previstos en las bases del concurso fue una de las causas argumentadas para la adjudicación de la obra a la Unión Temporal de Empresas Dique de Torres.

La Autoridad Portuaria de Gijón viene reconociendo un retraso en la ejecución. No obstante, el presidente de El Musel, Fernando Menéndez Rexach, confía en recuperar el tiempo perdido y afirma, tajante, que el objetivo, tanto en plazos como en presupuesto, sigue siendo el mismo, es decir, terminar la obra a finales de 2008.

Sobre la demora, fuentes de la Autoridad Portuaria señalan tres causas fundamentales. La primera se sitúa en el inicio mismo de los trabajos. Las previsiones se realizaron sobre la base de comenzar las obras en torno al final de 2004, pero éstas no fueron adjudicadas al inicio de 2005 -la primera piedra fue colocada el 2 de abril de dicho año-, pero los primeros vertidos a la mar no llegaron hasta finales del pasado año, de forma que el buen tiempo tradicional de la primavera no pudo ser enteramente aprovechado.

¿Por qué las obras no pudieron ser adjudicadas hasta enero de 2005? La razón puede ser que la cohabitación de gobiernos de distinto signo político en Asturias y en Madrid, hasta marzo de 2004, no contribuyó al entendimiento y el cambio en La Moncloa se produjo sin un euro europeo comprometido.

Temporales

Pero las dificultades no desaparecieron con el cambio de circunstancias políticas y financieras. Con los trabajos ya en marcha, la concesión de una licencia de investigación que afecta a la cantera de Aboño, la principal para la extracción de materiales según el proyecto presentado por la UTE adjudicataria, propició que intereses económicos ralentizasen los vertidos a la mar, máxime cuando las obras de ampliación se unieron a las de prolongación de la explanada de Aboño, que también precisaban piedra.

Para colmo, el otoño registró una serie de temporales menos previsibles que los invernales y las olas se llevaron varios metros del avance del nuevo dique, con la consiguiente pérdida de tiempo y dinero.

En esas condiciones, los ingenieros decidieron concentrar sus esfuerzos en el cierre y relleno de la Mota Una, renunciando a continuar un avance hacia el Norte que podría ser inútil, ante el riesgo de que la mar destruyera lo hecho.

La Mota Uno es, en este momento, poco menos que una inexpugnable fortaleza abundantemente protegida por bloques de hormigón, en condiciones similares a las que pueda tener el dique Príncipe de Asturias, aunque con piezas de menor peso y tamaño, ya que tendrán que ser reutilizadas cuando continúe la prolongación del nuevo dique.

Con el mes de abril recién estrenado, los técnicos de la Autoridad Portuaria de Gijón estiman que en el plazo de una semana se pueda retirar parcialmente la protección de la Mota Uno para reanudar la construcción del Dique de Torres.

Vidas paralelas

Los problemas no son exclusivos de El Musel. La construcción del puerto exterior de La Coruña en Punta Langosteira, lleva 40 días paralizada, según publicó el pasado domingo un periódico regional gallego. Problemas técnicos no faltan, pero, en ese caso, se produjo también un accidente que costó la vida a dos operarios y obligó a replantear las condiciones de seguridad. La primera piedra de las obras de La Coruña fue puesta también hace hoy un año. Las obras cuentan asimismo con subvención europea y están en tramitación un crédito similar al que tiene El Musel.



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