El primer astronauta de Brasil, Marcos Pontes, llevó ayer la bandera de su país a la Estación Espacial Internacional (ISS), a la que llegó en una nave junto a la décimo tercera tripulación ruso-estadounidense del laboratorio orbital.
Pontes accedió a la ISS junto al cosmonauta ruso Pável Vinográdov y el astronauta estadounidense Jeffrey Williams en la nave rusa Soyuz TMA-8, lanzada el pasado jueves desde el cosmódromo kazajo de Baikonur, en Asia Central.
Antes de abrir las escotillas para el apretón de manos en órbita, los astronautas durante una hora y media conectaron una serie de cables de alimentación, equilibraron la presión entre la nave y la ISS y comprobaron que no había fugas de aire.
El brasileño fue el primero en penetrar en la estación espacial, adonde entró «nadando» en la ingravidez, sonriente y con la bandera de su país en las manos, seguido de sus compañeros de vuelo.
En el laboratorio orbital, fueron recibidos con un caluroso abrazo por los miembros de la saliente duodécima tripulación, ISS-12, el ruso Valeri Tokarev y el estadounidense William McArthur, quienes se encuentran en el espacio desde octubre pasado.
Tras la ceremonia de bienvenida, los cinco astronautas se comunicaron con el centro ruso de Control de Vuelos Espaciales , desde donde dirigentes de los programas cósmicos de Rusia, Estados Unidos y Brasil les felicitaron con motivo del exitoso acoplamiento de la nave Souyz con la estación. Pontes, de 43 años, permanecerá ocho días en la ISS, donde desarrollará la misión 'Centenario'.