Para Alonso se antojaba, como en Malasia, una salida decisiva. Sin embargo, antes de la misma la cosa se clarificó bastante. Fisichella, ya con el semáforo a punto de marcar el comienzo, alzó los brazos y casi podría decirse que también la bandera blanca, la rendición ante la evidencia de que con el mismo material con el que Fernando construye un título mundial, él apenas ofrece una regularidad cogida por alfileres. Cuarenta vueltas después, desde la radio se decía al italiano que marchaba dos segundos más lento que el asturiano con la misma carga de gasolina, que «eso no podía ser».
-¿Cómo ha sido la carrera?
-Accidentada y muy complicada inicialmente, con todos los coches de seguridad... Hubo momentos en los que perdía la situación de la carrera, pero el coche fue extremadamente bien, no tuvimos ningún problema y la victoria siempre estuvo controlada. Si no hubiese habido 'safety car', hubiese podido coger 20 ó 30 segundos de ventaja como ya tenía y reservar mucho el motor.
-¿Le sorprendió Button en la salida?
-La verdad es que imaginaba que Button iba muy rápido. El sábado nos sacó medio segundo y pensábamos que igual iba muy descargado y que al principio de la carrera se nos iba a ir. Pero al pasarlo con el coche de seguridad pude ver que ninguno por detrás era veloz y cogí mucha confianza en esas vueltas.
-¿Cuál ha sido el mayor problema de la carrera?
-Sobre todo era muy difícil calentar los neumáticos, o sea que, para la salida, las primeras vueltas y todos los 'safety car', siempre había muchos problemas y grandes diferencias. Afortunadamente, fue una de las cosas que mejor hicimos. Después de todos los coches de seguridad, nos íbamos muy fácil al restablecerse la carrera.
-¿Se fijó cómo calentaban los otros?
-En el que me fijé fue en Button, y vi que no lo hacía bien. Supe que podría pasarle si le atacaba en la primera frenada porque yo llegaba con las ruedas en mejor estado.
-¿En la primera curva pasó apuros?
-No tenía la intención de atacarle tan fuerte, pero al tener las ruedas frías bloqueé y casi me lo llevo por delante. Salí junto con él y lo intenté en la tercera, arriesgué, pero no era el momento de pasarle, como luego se vio con el 'safety car'. Sabía que, si me ponía primero en algún momento de la carrera, iba a conseguir irme porque me sentí rápido todo el fin de semana. El sábado no hicimos una cronometrada a la altura necesaria, no pude hacer la 'pole', pero tenía claro que, si me ponía primero en carrera, me podía escapar.
-¿Fue fácil pasar al inglés?
-No fue difícil. De hecho, tuve que levantar el pie en toda la recta para no adelantarle antes de la línea de meta. Con los otros 'safety car', los conseguí engañar bastante bien e irme, que no era del todo crucial porque luego en cada vuelta me iba un poquito.
-¿Es el mejor inicio de temporada posible?
-Hubiera estado mejor ganar en Malasia, pero, teniendo en cuenta que el año pasado también hice un buen inicio de temporada y tenía 26 puntos, creo que la situación es similar. Ahora hay que hacer un año constante como el pasado. La primera parte ya ha pasado, hemos aprovechado nuestra oportunidad cuando el coche era superior y, ahora, cuando los demás equipos empiecen a igualarnos, tenemos que hacer como el año pasado, ser constantes y tener un coche fiable para acabar todas las carreras en el podio.
-¿Teme que les alcancen las otras escuderías?
-Tarde o temprano, sí. Lo vimos el año pasado en Imola, cuando McLaren era claramente superior. Ahora tenemos dos semanas de pruebas, esta próxima en Paul Ricard y la siguiente en Barcelona. Por desgracia, todos los equipos van a tener mucho tiempo para mejorar. Preferiría otra carrera la semana que viene.
-Al ser líder indiscutible del equipo, ¿habrá un ambiente más relajado con Fisichella?
-Creo que no. Renault va a poner siempre en igualdad de condiciones a los dos pilotos. A veces intentará que Fisichella esté un poco delante, otras veces seré yo. Depende de cómo vaya el viernes, pero van a ser siempre unas clasificaciones muy difíciles e igualadas.
-¿Realmente sus gestos tras el triunfo eran los de un canguro?
-No era un canguro, pero algo había que decir para que agradar a la gente.