Como en el anuncio. Para los alemanes, para los italianos. Para los que lo detestan, para los que lo idolatran. Para los viejos, para los jóvenes. Como en el anuncio, para todos. El nombre de Fernando Alonso sigue trascendiendo el umbral de las grandes figuras para instalarse para siempre en el firmamento de los mitos. Con su décima victoria de su trayectoria en la F-1, lograda en un Gran Premio de Australia plagado de accidentes -que afectaron, entre otros, a Schumacher, Massa y Montoya-, ha entrado, definitivamente, no ya en el lugar de los elegidos, sino en un nuevo lugar, un nuevo podio.
Un espacio y cifra que sólo otros tres pilotos actualmente en activo han establecido. Al que únicamente Michael Schumacher (37 años), David Coulthard (35) y Jacques Villeneuve (34) han llegado y al que los que vengan detrás les costará mucho, quizás demasiado, alcanzar. Ya no se hablará exclusivamente del alemán, el escocés y el canadiense, todos ellos con dos dígitos de victorias en su palmarés, como los hombres con diez o más triunfos. A partir de ahora, esa terna tiene un nuevo actor: el campeón ovetense.
La Fórmula-1 se ha rendido al piloto de Renault, como en su día lo hizo con otros grandes mitos, como Senna, Prost o el mismo Michael Schumacher. Fernando no sólo ha sabido qué hacer en la pista, sino también fuera de ella, construyendo un equipo a su medida, que ayer sumó su tercer triunfo de la temporada -Bahrein y Australia, con Alonso, y Malasia, con Fisichella-.
El pupilo aventajado de Flavio Briatore quiere convertirse en uno de los grandes y lleva camino de ello. Al margen de sus dos victorias de esta temporada 2006, el ovetense sumó otras siete el año pasado -Malasia, Bahrein, San Marino, Europa, Francia, Alemania y China- y una más en 2003 -quién puede olvidar aquella memorable carrera en Hungría-.
Por delante de Raikkonen
Pasito a pasito, Alonso ya se ha colocado en palmarés por delante de la mayor parte de los pilotos en activo, entre ellos algunas grandes figuras del 'circo', como Kimi Raikkonen (9 victorias), Rubens Barrichello (9), Juan Pablo Montoya (7) y Ralf Schumacher (6). El de Renault, que firmó el año pasado su primer entorchado mundial y que ahora va camino de revalidarlo, reúne ya 10 triunfos y 26 podios.
Sólo el distante, altivo por momentos, incluso presuntuoso -lo que, sin embargo, no empaña su inteligencia, rapidez, visión estratégica y dotes para transmitir perfectamente- Michael Schumacher, con 84 victorias; el polémico, fatigado y ya en sus últimos días en la F-1 David Coulthard, con 13, y el controvertido, casi sin lugar ya y discutido en su paso por Renault Jacques Villeneuve, con 11, aventajan, por el momento, al asturiano.
Los tres han demostrado su capacidad para dominar situaciones, su regularidad y afán de triunfo, sus increíbles cualidades para responder en momentos límite. Pero en el pasado, no en el presente más o menos cercano, al menos en el caso del escocés y el canadiense, cuyos últimos éxitos se pierden en la historia. Un poco menos cuando hablamos del heptacampeón alemán, cuya última alegría es más reciente -en Indianápolis en junio del año pasado-, aunque no exenta de cierta polémica. Schumacher por fin se volvía a subir a lo más alto del podio, pero lo hacía sin rivales. 84victorias 13victorias 11victorias 10victorias