elcomerciodigital.com
Lunes, 3 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares     Página de inicio
PORTADA ACTUALIDAD ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


ECONOMÍA
ECONOMÍA
La otra minería
Un millar de familias asturianas depende de la extracción de áridos, cuya producción alcanza las 40.000 toneladas diarias
MINERÍA A CIELO ABIERTO. Un camión cargado con varias toneladas de áridos recorre una de las pistas de acceso a la cantera La Belonga, en Latores (Oviedo). / M. ROJAS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Verde de montes y negra de minerales. Así ven Asturias el poeta andaluz Pedro Garfias y el cantante mierense Víctor Manuel. Una región cuya identidad se ha forjado bajo tierra, empujada por los vagones de carbón y el pundonor de las revueltas mineras. La extracción de hulla y antracita ha dejado una profunda impronta en su paisaje, en su cultura y en su sociedad, relegando a un segundo plano a la minería a cielo abierto dedicada, fundamentalmente, a la extracción de roca industrial. Desde el ostracismo, estos yacimientos especializados -en el 90% de los casos- a la extracción de áridos (rocas calizas o silíceas y productos granulados, como arenas, cantos o granito) dan empleo, directo e indirecto, a un millar de personas.

El consumo de áridos crece cada año en el Principado debido al incremento de las grandes infraestructuras de comunicación (tramos de autopista, carreteras,...) y al espectacular despegue del sector de la construcción (obras del Metrotrén, ampliación de El Musel,...). Cada día, se producen en las minas a cielo abierto alrededor de 40.000 toneladas de áridos, lo que supone entre 12 y 13 millones de toneladas al año.

La magnitud de las cifras de consumo produce vértigo. Construir un kilometro de autovía necesita 30.000 toneladas de áridos. Por ejemplo, el tramo de carretera -de 123 kilómetros- entre La Espina-Ponferrada que se ejecutará, próximamente, consumirá alrededor de cuatro millones de toneladas de roca. Un kilómetro de vía de tren necesita 10.000 toneladas y una vivienda unifamiliar, alrededor de 300.

El índice de consumo de áridos es, para José Manuel González, presidente de Afapa (Asociación de Fabricantes de Áridos del Principado) -que agrupa el 98% de las empresas del sector-, «el indicador infalible del grado de desarrollo de una región». Sin áridos, a juicio de González, «no hay desarrollo, porque no hay ningún producto que sustituya a este material en la construcción». Este experto, propietario de la cantera La Belonga (Oviedo) advierte que «si Asturias, algún día, consume menos de 10 millones de toneladas de áridos, ¿muy mal vamos!».

Además de la construcción, la industria papelera es el segundo sector en consumo de áridos, ya que emplea una media anual de 500.000 toneladas de carbonato cálcico.

De todos modos, no sólo las compañías papeleras y las constructoras están estrechamente ligadas a los áridos; la mayoría de los sectores incorpora este tipo de rocas en alguno de sus procesos industriales. La industria alimentaria, por ejemplo, emplea los áridos para el refino de azúcar y para el tratamiento del pienso. La siderurgia utiliza este tipo de rocas como fundentes en su hornos y la industria química, como cargas en la fabricación de pinturas y detergentes.

Los áridos son también elementos clave en la composición de determinados fármacos y componentes imprescindibles en la fórmula química de algo tan cotidiano como la pasta de dientes.

Además de su utilidad industrial, los áridos contribuyen a mejorar el medio ambiente, ya que se emplean para la desulfuración en las calderas de las centrales térmicas o como filtros para mejorar la calidad de las aguas.

Oviedo, productor líder

Por los enormes volúmenes que se transportan a diario, los áridos son materiales baratos y abundantes, con yacimientos ubicados cerca de los centros de consumo. En el mapa geológico de Asturias predomina el suelo carbonatado (calizas) en la zona occidental, mientras las rocas silíceas se concentran en la zona centro-occidental. El concejo de Oviedo es el mayor productor de roca caliza, con cinco millones de toneladas anuales, mientras que Avilés lidera la extracción de roca silícea, con más de 700.000 toneladas cada año.

La extracción de roca industrial en canteras a cielo abierto -con una evolución creciente desde 1999- produce, anualmente, másde doce millones de toneladas de roca caliza y alrededor de tres millones de toneladas de roca silícea.

La Asociación de Fabricantes de Áridos del Principado de Asturias (Afapa) agrupa a 38 compañías -25 explotan yacimientos calizos y 23 yacimientos silíceos- que conforman el 98% del sector.

La normativa medioambiental europea es la que regula las concesiones a la extracción de roca industrial, debido al impacto de las canteras a cielo abierto en la naturaleza. En nuestra comunidad existen 1.397 hectáreas destinadas a los yacimientos de roca silícea y 4.233,3 hectáreas para roca caliza. Una superficie de extracción invariable, protegida por la ley, para evitar cualquier agresión ecológica.

El proceso de extracción de los áridos calizos es más costoso que el de los silíceos. El ciclo productivo comienza con la colocación de los barrenos -agujero relleno de pólvora u otra materia explosiva, en la roca- mediante modernos carros de perforación hidráulicos o neumáticos dotados de captadores de polvo. Después, los técnicos vuelan la roca mediante detonadores. La ubicación del lugar de la explosión y la cantidad de explosivo utilizado son las claves para obtener el mejor mineral.

En el caso de las rocas silíceas, el arranque se realiza directamente en la cantera mediante palas retro-excavadoras.

Las mayores inversiones del sector se concentran en los equipos de carga y transporte de material. En Asturias la tecnología más habitual la conforman las palas de carga frontal -de hasta siete metros cúbicos de capacidad- las retroexcavadoras de hasta cuatro metros cúbicos y los 'dumpers' (vehículos con un volquete basculante para la carga y descarga de materiales ligeros) con capacidad de carga de hasta 55 toneladas.

Menos ayudas

La 'otra minería' no alcanza las millonarias ayudas económicas que recibe la del carbón. De todos modos, José Manuel González, reconoce que las empresas extractivas de Asturias pueden obtener subvenciones por parte de la Administración en materia medioambiental, de seguridad laboral o de inversión en nuevas tecnologías.

El respeto al medioambiente y la prevención de riesgos laborales son, para el presidente de Afapa, las «principales responsabilidades» de cualquier empresa extractiva.



Vocento