«En esta minería no existen subvenciones y nos jubilamos todos a los 64 años, al contrario de lo que ocurre en la del carbón», afirma Alberto Fernández, director facultativo de la cantera La Belonga, en Latores (Oviedo), una de las explotaciones más emblemáticas de la región, con 28 años de historia.
Mientras las excavadoras cargan toneladas de áridos en los camiones aparcados en la cantera -la más grande de la región, con una producción anual superior al millón de toneladas- Fernández lamenta que la minería a cielo abierto no tenga la misma repercusión mediática que la de las galerías subterráneas. «Nosotros también somos un sector clave para el desarrollo de Asturias, y más ahora, cuando las infraestructuras están en pleno auge. Sin piedra, la región se estanca», asegura.
Fernández critica también la imagen negativa que tiene su sector en determinados ámbitos. El director de La Belonga subraya que las canteras de áridos de la región son respetuosas con el medio ambiente y que todas las explotaciones están «escrupulosamente controladas» por la Dirección General de Minas. «Me gustaría que los ecologistas vieran cómo trabajamos y entendieran la necesidad de nuestra actividad para el futuro de la región. Desde hace 20 años, funcionamos sujetos a parámetros estrictos recogidos en estudios de impacto ambiental, obligatorios en cada cantera», afirma.
La seguridad es otro de los puntos clave para el éxito de una explotación. Para evitar cualquier accidente laboral, en La Belonga se hacen controles de ruido, de polvo y revisiones periódicas a las máquinas, que cuentan con los mayores avances tecnológicos en materia de seguridad.