Entre un 35 y un 40% de las nuevas viviendas de lujo que ofertará el futuro edificio Banco de Gijón están en estos momentos vendidas o reservadas. Esa es la realidad y no que el 100% de los pisos tienen ya propietario, un rumor tan extendido en la ciudad que Fina Gil, comercial de Grandes Fincas Urbanas, no se cansa de escucharlo y de desmentirlo a los potenciales clientes que se acercan a la oficina que la promotora tiene en la plaza del Carmen. Lo que sí ha habido, no obstante, es una enorme expectación que se ha traducido en «una ingente cantidad de solicitudes de información procedentes de todas partes de Asturias y de España».
Según Gil, con muchos años de experiencia en el sector inmobiliario, «la venta está siendo tranquila». En parte -considera- por la situación anómala que se generó en los últimos meses en torno al proyecto con los cambios que fue experimentando. Sin embargo, los nuevos responsables de la operación en el emblemático inmueble confían en que las tornas cambien en cuanto se empiece a visualizar la reactivación total de las obras encima de las actuales oficinas del Banco de Santander.
Dentro del porcentaje residencial que ya está en vías de adjudicación se encuentra la que es, sin duda, la pieza más codiciada del edificio. Reservado, que no vendido, está el denominado dúplex del reloj. Ocupa la planta cuarta y el bajo cubierta en el entronque entre la calle de Munuza y la plaza Florencio Rodríguez (prolongación de Los Moros). Tiene 160 metros cuadrados útiles y cuatro dormitorios (dos de ellos suites). Se cotiza a 7.800 euros el metro cuadrado, por lo que el futuro comprador deberá abonar por él casi 1.250.000 euros (más de 200 millones de pesetas). Eso sí, el afortunado o afortunada incorporará a su casa la maquinaria del reloj que corona el chaflán.
Respecto al perfil del comprador en las ventas ya cerradas hasta la fecha, Fina Gil explica que hay un abrumador predominio de «gijoneses con alto poder adquisitivo».
Sea como fuere, el mayor punto débil de esta nueva y céntrica promoción de pisos de lujo es la falta de garaje en el inmueble -la cámara acorazada del banco ocupa el sótano-. A eso también intentará ponerle remedio la empresa con la disposición de plazas de garaje en edificios anexos.