AUNQUE de lo único que están seguros es de no estar seguros de casi nada, acompañar a los filósofos de la Escuela Peripatética de Caleya en sus caminatas es sumamente beneficioso para el arriba firmante, y ello tanto por razones de salud física y mental como por el hecho de poder transmitir al lector algunos de los comentarios sobre asuntos dispares proferidos durante las mismas, como es el caso:
«Ya haz tiempu que manifesté que lo de hacer un tunelón y un metrotrén en una villa en la que todo está a tiru piedra era refalfiar de grandonismo, casi tanto, por ejemplo, como reclamar un teleféricu que abarcaba la línea aérea entre el centro de Gijón, Cimavilla y la Campa Torres. Ye tarde pa bajase de la burra, pero como el gran furacón esi que atraviesa el subsuelo pasa a veces por dificultades técniques y hay bastantes vecinos acojonaos con el asuntu, igual sería conveniente dejalu como está ahora mismo y aprovechar pa convertílu en el túnel del tren de la bruja más grande del mundo mundial, lo cual quizá serviría para dejar satisfechos también a los perpetradores de un proyectu peregrinu, teniendo en cuenta que se convertiría en un focu de atracción pa'l turismo con fíos».
(Julián de Cimavilla, ecléctico).
«-¿Tengo una idea!- se me escapó en uno de los paseos, a pesar de ser un mero escriba paseado e invitado en tal condición. La reconvención inicial corrió a cargo del escolástico elástico Tomás de Aquisí:
-Es un verdadero milagro, dado que 'de nihilo nihilum, in nihilum nihil perse reverti', o sea, que nada nace de la nada ni la nada puede convertirse en nada.
-Gracias.
-De nada».
«Al igual que el hábito no hace al monje ni el óbito hace bueno al que en vida fue un cabronazo, así la barba no hace al filósofo, según recuerda este epigrama: si vos pretendéis que venga / a ser tan necio el mundo / que por vuestra barba luenga / por filósofo profundo, / sin otro argumento, os tenga, / mirad que dais ocasión / a que ya cualquier cabrón, / por la gran barba que cría, / aspire a ser algún día / otro Séneca o Platón.
(Dalmacio el Cínico).
«Ser de Oviedo y localista, o ser de Gijón y mundial... he ahí la cuestión».
(Fredo Kierkagar, existencialista).