Están a punto de cumplirse los dos años desde la inauguración del Centro de Salud Puerta de la Villa y la Asociación de Vecinos Jovellanos, de la zona centro, que ha permanecido especialmente atenta a la organización del consultorio médico, no está satisfecha con el resultado. Así, creen que hay espacios que han quedado inutilizados «por falta de una planificación más eficaz de la estructura». En un repaso a estos dos años, Carlos Macho, responsable de salud de la asociación, lamenta que hubieran atendido a «un mejor aprovechamiento del espacio».
En ese momento, «centrábamos todos nuestros esfuerzos en conseguir que se acelerase al máximo el retorno al centro», explica. Y es que durante las obras los pacientes de Atención Primaria fueron traslados al Severo Ochoa. Para la asociación Jovellanos, «el problema del desplazamiento de los enfermos» se agravó al ser la del centro «una población envejecida en un porcentaje superior al de cualquier otra zona de Gijón». En este punto, Macho destaca la colaboración que hubo por parte del «equipo de Atención Primaria del Área V y de su gerente, Luis Hevia».
Esta situación provocó que los representantes vecinales se viesen obligados a mantenerse «al margen de la lucha en la que estaba los sindicatos, que pretendían un mejor aprovechamiento del edificio y el retorno de todos los especialistas que había antes».
Una vez inaugurado el equipamiento, la intención de la asociación Jovellanos ha sido «agilizar la puesta en servicio como Centro de Salud Puerta de la Villa», así como la incorporación de las especialidades previstas. Para ello tuvieron que ponerse en contacto con Atención Primaria y Especializada. El responsable de salud destaca la cordialidad en el trato del servicio de Primaria. En cuanto a Especializada, los vecinos hablan de «un compromiso de plazos que no se cumplió» y de, en algunos casos, «un trato esquivo y prepotente».
Ahora, tras dos años y con la incorporación de «la mayoría de médicos de cupo a médicos de familia, la instalación de dos equipos de radiología y la incorporación de los traumatólogos», además de la dotación para diversas especialidades, los vecinos consideran que se «culmina el proceso de adaptación a centro de salud».