Es malagueña, tiene 21 años y una corona más grande que su cabeza. Estudiaba gestión administrativa, pero a su cuerpo de medidas de vértigo le van mucho más las pasarelas y los focos. Elizabeth Reyes es Miss España, la nueva representante oficial de la belleza española. Mide 1,80 y ronda la perfección en todas sus curvas (85-60-90), coronadas con una melena castaña y enormes ojos verdes. A 24 horas de recibir su corona sigue preguntandose si es verdad lo ocurrido. Por supuesto, en su primera noche no pegó ojo y en su primer desayuno de reina no hubo banquete sino un «Cola cao». Cuestión de nervios, dice.
-Llegó el día siguiente o el primer día, según se mire. ¿Siguen los nervios? ¿Qué es lo primero que ha hecho al levantarse con la corona puesta?
-Siguen, claro que siguen. No me ha entrado ni el desayuno. Me he tomado un Cola cao porque es que no podía.
-La noche ha sido larga, claro.
-Larguísima, porque no he dormido nada. Me he pasado toda la noche sentada en la cama pensando lo que se me viene encima, lo que puede cambiar mi vida... Pero tengo claro que mi vida puede cambiar profesionalmente pero yo voy a seguir siendo la misma persona y con mis mismos sentimientos y con la humildad con la que siempre he ido en la vida.
-Además, va a tener muy cerca a su madre, que es la que va a acompañarla
-Sí, porque la verdad es que mi madre es un gran apoyo.
-¿Se había visto alguna vez como Miss España?
-Realmente nunca lo había pensado. Fue este año el que decidí presentarme y me apoyaron mis amigos, mi familia y mi madre ... Todavía no me lo creo. Estoy como en una nube y todavía no he bajado.
-Pero los concursos no son nuevos para usted. Empezó por ser la Reina de la Feria de su ciudad, ¿no?
-Soy Reina de la Feria, cosa de la que me siento muy orgullosa.
-Así que sabía lo que era tener una corona en la cabeza
-De hecho han sido los tres títulos seguidos: Reina de la Feria, Miss Málaga y ahora Miss España.
-¿Cuál era su favorita cuando llegó al concurso?
-Alicante y Soria.
-¿Le pesaba a usted estar siempre en las quinielas de preferidas?
-No, realmente nunca lo pensé y no me dí realmente cuenta. Doy gracias a la gente que me ha apoyado desde Málaga, porque me siento superorgullosa de ser malagueña y de la gente que me ha apoyado.
-Ahora cómo ve el futuro, porque antes de tener el título estaba estudiando Gestión Administrativa.
-Mi vida ha cambiado, ha dado un giro de 360 grados (sic). Ahora me marcho a Madrid a trabajar, a entrar en el mundo nuevo que se me abre con este título.
-Cuentan que quiere seguir en el mundo de la moda. ¿Es su elección?
-De hecho me presenté a Miss España porque pienso que es un trampolín para lanzarme al mundo de la moda.
-Y la casualidad de que comparte reinado con otro malagueño que encima es un amigo suyo, ¿qué le parece?
-Es uno de mis grandes amigos. Hemos estado juntos en la agencia de modelos de Manuel Beltrán e incluso nos conocemos desde antes, y somos grandes amigos. No me va a costar nada tener que ir con él a los sitios. Vamos a estar bien juntos.
-Le ha dedicado el título a su padre.
-Sí, a mi padre, porque no me ha podido ver en estos momentos, pero yo sé que desde un huequito del cielo me está viendo y apoyando.