«Esta región tiene capacidad y condiciones para abastecer a toda Europa y sus alrededores». Víctor Moler, presidente de Hortifruit, empresa chilena dedicada al cultivo industrial de frutos del bosque, tiene claras las posibilidades que presenta Asturias para el cultivo del arándano. Por eso, ayer acudió al Serida, junto con varios responsables de su firma, a presentar oficialmente el proyecto Asturian Berrys, una sociedad creada para la producción de este fruto en la región.
La nueva entidad está formada por tres accionistas, de los cuales el mayoritario es la Cooperativa de Agricultores de Gijón, y el minoritario es el agricultor maliayés, Juan Carlos García, la primera persona en Asturias que ha apostado por el arándano como producto diversificador del campo asturiano, con una plantación en Fuentes que lleva 12 años dando resultados. El tercer socio es Hortifruit España, la sección española de la firma chilena, que ya cuenta con 300 hectáreas cultivadas en Huelva. Asturian Berrys nace con 19 hectáreas en Villaviciosa, entre las que se encuentran los terrenos de García (1 hectárea), y una finca cedida por el Ayuntamiento en La Rasa de Seloriu, donde se están preparando ya otras 18 hectáreas. Según Joaquín Vázquez, presidente de la cooperativa gijonesa, el objetivo a corto plazo, este mismo año, es alcanzar las 60 hectáreas cultivadas.
«No buscamos una producción extensiva como la de Huelva», explicó Vázquez, «sino una industria basada en contratos de integración con pequeños productores de entre 0,5 y 1,5 hectáreas, que desarrollen un cultivo más especializado». Todos ellos tendrían una renta complementaria, ofreciéndoles la empresa el suministro de plantas, tecnología y asesoramiento.
Rentabilidad
«No existe en Asturias ningún cultivo más rentable que el arándano». Es la impresión de Víctor Moller, quien asegura que el mercado europeo, con gran consumo en los países nórdicos e Inglaterra, «está desabastecido». La intención de Asturian Berrys es satisfacer esta demanda desde sus dos focos de producción estatales, Huelva y Asturias. Las plantaciones onubenses son adecuadas para la producción de los meses primores, es decir, los primaverales (marzo, abril, mayo y junio). La climatología asturiana es adecuada para dar continuidad a las cosechas de junio a octubre.
Pero, de momento, la intención de la sociedad es aumentar sus plantaciones, que por lo pronto se concentran en el concejo maliayés. Actualmente cuenta con 15 socios en toda Asturias, de los cuales el único con una producción destacada es Juan Carlos García. Hoy por hoy, se producen 30 toneladas anuales de arándanos en toda la región. Dado que se trata de un proyecto aún en gestación, nadie se atrevió en la presentación de ayer a marcar un objetivo de cantidades concretas.
El arándano, según Moller, es «un fruto de cualidades extraordinarias», y que tiene una gran demanda en Estados Unidos e Iberoamérica. Chile es uno de los principales exportadores, con 20 millones de toneladas al año. Asturias, por sus condiciones climatológicas, es un lugar señalado por los propios técnicos del Serida como idóneo para el cultivo de frutos del bosque como éste. «Estamos convencidos», añadió Moller, «de que ésta puede ser la zona adecuada».