El altar mayor de la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol sirvió de escenario a los jóvenes alumnos de la escuela de música Enrique Truán para poner banda sonora a las fiestas de Semana Santa con un emotivo concierto de música sacra. En medio de la mística reverberación que ofrecían las paredes del templo, una decena de estudiantes de música y canto participaron ayer en la tercera edición del Encuentro de Jóvenes Intérpretes, organizado por las cofradías gijonesas y que contó con la colaboración del Aula de Cultura de EL COMERCIO.
El programa musical combinó las actuaciones vocales con breves conciertos de piano, saxo, violín y acordeón y recorrió numerosas obras religiosas de artistas como Mozart, Vivaldi, Händel, Mendelson y Bach. El encuentro finalizó con la interpretación del réquiem 'Im paradisum', del compositor francés Gabriel Fauré.
La profesora de canto de la escuela Enrique Truán se mostró muy emocionada por poder actuar «en este magnífico entorno» y agradeció el esfuerzo de todos los participantes, «porque cada uno con su timbre y su personalidad ha intentado hacer la mejor música».
El presidente de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades, Ignacio Alvargonzález, recordó por su parte que la música goza de una importante papel en las celebraciones de la Pasión y expresó su deseo de que con el paso de los años «estos encuentros musicales se conviertan en una nueva tradición de nuestra querida Semana Santa».