La reciente apertura de una nueva oficina de Correos en la ciudad no parece contar con el apoyo de las asociaciones vecinales, que se han apresurado a criticar su ubicación y las carencias postales que sufren otras zonas. La estafeta, que entró en funcionamiento el pasado viernes en la planta sótano del centro comercial Costa Verde, se encuentra, en opinión de los vecinos, demasiado cerca de otra oficina postal, por lo que relativizan la mejora del servicio a los ciudadanos.
Según la Asociación de Vecinos Nuestra Señora de Contrueces, la ubicación de la nueva oficina dentro de los grandes almacenes obedece únicamente a intereses económicos, pues el local les sale «regalado». Su presidente, José Luis Suárez, mostró su «máximo rechazo» a la apertura de la estafeta en Costa Verde «porque solo está a setenta metros en línea recta de la que tienen en la calle de Gaspar García Laviana».
Los vecinos de Contrueces vienen reclamando la instalación de una sucursal en el barrio desde 1996, aunque hasta ahora Correos no ha aceptado sus propuestas. «Hace diez años hicimos una solicitud al jefe provincial, pero dijo que no era posible atenderla por no tener suficientes habitantes», afirman.
Según asegura la asociación vecinal, en 2004 el Ayuntamiento se mostró dispuesto a ceder una parcela entre la calle Pintor Manuel Medina y la carretera Carbonera para levantar allí una nueva sucursal. Sin embargo, Correos volvió a rechazar la propuesta porque ya tenía previsto abrir su oficina en el Costa Verde.
Oficinas móviles
La Asociación de Vecinos Fumeru, de El Llano, también ha mostrado su decepción por la situación de la nueva estafeta y ha reclamado una mejor planificación de los servicios para evitar que algunos barrios «se queden atrás».
José María Suárez, vocal de la asociación, aseguró que hasta hace cuatro años un furgón de Correos «se acercaba todos los días a la plaza de La Serena, como si fuera una especie de oficina móvil». Sin embargo, este servicio desapareció «porque decían que teníamos muy cerca la sucursal de Pumarín».
Por otra parte, la Asociación de Bomberos de Asturias ha criticado que Correos haya elegido un sótano comercial para instalar su estafeta «porque el tráfico constante de vehículos y la dificultad para atajar cualquier posible conato de incendio que se pueda producir suponen un gran riesgo para los usuarios». «No dudamos de que las actividades que se realizan en este centro estén sujetas a norma, pero también lo están las gasolineras que se instalan al lado de muchas viviendas», anotan.