El balance de 2005 refuerza la solvencia económica del Grupo Covadonga para afrontar el proceso de fusión con el Centro Asturiano de La Habana. Esta es una de las principales lecturas del presidente de la entidad, Ángel Cuesta, y el tesorero, Crisanto Cadenas, de unas cuentas que arrojan un superávit histórico de 298.968,06 euros. Esta cifra, según resaltaron, casi duplica los beneficios del año anterior, 159.964 euros, y constituyen, además, toda una garantía con vistas a afrontar la ampliación del 'pabellón verde', por un precio estimado en cerca de cinco millones de euros.
El Real Grupo de Cultura Covadonga celebrará el 24 de abril, lunes, una asamblea general ordinaria en la que serán sometidas a la aprobación de los socios las cuentas correspondientes a 2005 y el presupuesto para 2006, que Ángel Cuesta considera «la sangre que mueve la entidad». La cita será en el Palacio de Congresos de la Feria Internacional de Muestras de Asturias.
Durante el pasado debate sobre la procedencia o no de aceptar una fusión por absorción con el Centro Asturiano de La Habana los contrarios al citado proyecto plantearon el riesgo que dicha operación podría suponer para las arcas de la sociedad. En ese sentido, tanto Cuesta como Cadenas afirman que la solvencia parece garantizada, como consecuencia de una gestión fundamentada en un buen control del gasto. No obstante, desvinculan los resultados económicos de la fusión.
Cuesta apunta que el Grupo siempre condicionó la absorción a que el coste de la operación se financiase con venta de patrimonio y, además, a que el Centro Asturiano corrigiese previamente su cuenta de explotación negativa, cosa que hizo, entre otras cosas, mediante una regulación de empleo.
Control
Además del beneficio citado en el balance, los ingresos de la cuenta de resultado que la directiva grupista presentará el día 24 a los socios son superiores, en 632.000 euros a los gastos, lo que supone un 3,1% más que lo presupuestado. A eso hay que añadir, para completar el resultado de tesorería, los 444.000 euros generados por cuotas de entrada de nuevos socios, que van directamente a fondos de reserva o inversión, como es preceptivo ya que se trata de un incremento de capital social y no de un ingreso corriente. Todo ello hace que el incremento total de tesorería durante el pasado ejercicio haya llegado a los 1.077.000 euros.
Crisanto Cadenas considera que los buenos resultados económicos son consecuencia de una política de control de gasto que implica a todas las secciones y a todos los estamentos de la sociedad y que en modo alguno se puede entender como cicatería, pues «ni las secciones ni los socios se merecen que seamos cicateros, pero sí que tengamos un buen control de las cuentas».
Un mantenimiento continuado, para evitar averías que siempre resultarían más caras, y el máximo de previsión, para que no se produzcan sorpresas desagradables, son las claves de Cadenas para ajustar el presupuesto. A su juicio, no hay otra manera de ahorrar, pues «no hay muchas partidas importantes sobre las que tengamos capacidad de decisión. Quiero decir que la mayoría de los gastos son previsibles e inevitables. No podemos lograr que un equipo juegue en Pola de Lena, si debe hacerlo en León, para que nos salga más barato».
Por lo que al balance deportivo se refiere, Cuesta dijo que es un aspecto menos controlable por la directiva. No obstante, se mostró satisfecho y agradecido a los responsables de las distintas secciones porque «pusimos en marcha actuaciones para conseguir una proyección de futuro y ya estamos consiguiendo los resultados a los que queríamos llegar».