Los responsables de la reforma integral que se lleva a cabo en la calle del Marqués de Casa Valdés retiraron ayer a primera hora las vallas que impedían el acceso de vehículos desde las calles de Eladio Carreño, Juan Alonso y Ruiz Gómez, tras las duras críticas de comercios y hosteleros de la zona, al iniciarse esta nueva fase de las obras en plena Semana Santa.
Según apuntaban ayer los afectados, el corte, que se mantuvo durante toda la tarde del martes, podría haber sido fruto de un error o de algún problema de falta de entendimiento entre el Ayuntamiento y la empresa constructora, Dinastur SL. «Fue una metedura de pata», resumieron.
Fuentes de Dinastur SL aseguraron ayer a EL COMERCIO que «el problema ya está solucionado», aunque no quisieron aclarar por qué se habían instalado las vallas en plena víspera de Semana Santa, una de las épocas del año más prósperas para los negocios de la zona. En cualquier caso, explicaron que todos lo movimientos que se hacen en esa obra pública «son por orden del Ayuntamiento».
Por su parte, el concejal de Urbanismo, Jesús Montes, que se encuentra fuera de la ciudad, afirmaba desconocer la situación originada por el corte. Ayer las vallas retiradas permanecían apiladas sobre algunos escombros del tramo de pavimento levantado el martes, apenas diez metros que ni siquiera llegaban a alcanzar la calle de Ruiz gómez, que es donde se había realizado el corte.
Satisfacción general
La colocación de las vallas tuvo lugar el martes por la tarde, sin previo aviso a los comerciantes de la zona. Según aseguraron, el corte provocó un descenso de su clientela, por lo que temían que las obras les afectaran de manera grave en los días de Semana Santa. «El martes por la tarde tuve la mitad de clientes que un día normal por culpa de las vallas», afirmaba uno de los afectados. Tras la reapertura de la calle, todos los comerciantes se mostraban muy satisfechos por la decisión del Ayuntamiento. Previsiblemente, el corte se consumará el lunes.