El edificio polivalente que el Ayuntamiento de Carreño construye en la Baragaña Alta, en Candás, nace con pocos adeptos. Vecinos y turistas consultados por EL COMERCIO ofrecieron una visión críticas del futuro inmueble que, a su entender, rompe con la estética de una de las zonas más emblemáticas de la villa candasina. Lo cierto es que desde que fueron retirados los andamios, la figura del edificio municipal no logró concitar demasiados apoyos. El gran impacto visual que provoca la construcción es uno de los aspectos peor valorados.